Repsol ha logrado un acuerdo decisivo para retomar la gestión de sus actividades en Venezuela, concretamente en el complejo de Petroquiriquire. Esta acción responde a dos objetivos principales: recuperar su presencia en antiguos yacimientos y honrar los compromisos adquiridos por su consejero delegado, Josu Jon Imaz, con la Administración de Donald Trump tras la crisis desatada en el país sudamericano.
La petrolera española, que actúa siempre bajo la autorización de las autoridades estadounidenses, ha vuelto a controlar las operaciones en esta zona estratégica. Hace apenas un mes, Repsol firmó también un acuerdo con la italiana ENI para la producción conjunta de gas natural en Venezuela, un pacto igualmente aprobado por Washington.
Este nuevo acuerdo establece que la explotación se dividirá entre la empresa estatal venezolana PDVSA y Repsol, con participaciones del 60% y 40%, respectivamente. Más allá de lo estrictamente económico, el momento de esta negociación cobra especial relevancia debido a las dificultades en el suministro global de hidrocarburos provocadas por las interrupciones en el estrecho de Ormuz, donde Estados Unidos juega un papel central.
El pacto facilitará un incremento en el envío de petroleros desde Venezuela hacia España, algo que se había detenido tras las amenazas de la Administración Trump de revocar licencias a empresas que mantuvieran operaciones con Venezuela. El sector aéreo, particularmente dependiente de estos suministros, es uno de los principales beneficiados, ya que garantiza el abastecimiento de combustible.
Este nuevo contrato reactiva el acuerdo marco que Repsol firmó en 2023 con el Gobierno de Nicolás Maduro, en el que la compañía se comprometía a aportar su experiencia técnica y capacidades logísticas para potenciar la industria energética venezolana. Sin embargo, dicho acuerdo quedó paralizado por las sanciones impuestas por Estados Unidos, que afectaron a Repsol con impagos que ascendían a 4.500 millones de dólares.
Tras la detención de Maduro, las sanciones fueron levantadas, aunque no está previsto que se restituya el dinero adeudado. Actualmente, Repsol produce alrededor de 45.000 barriles diarios, principalmente en Petroquiriquire, y se ha comprometido a duplicar esta cifra en un plazo de un año y a triplicarla en los próximos tres, siempre que se mantengan condiciones favorables que permitan reinvertir los ingresos en la operación.














