Nestlé ha informado a sus empleados en España sobre su intención de reducir la plantilla en el país mediante un expediente de regulación de empleo (ERE) que afectará a 300 personas. Esta medida forma parte de un plan global anunciado el pasado otoño, en el que la compañía suiza pretende eliminar 16.000 puestos a nivel mundial.
La multinacional cuenta en España con más de 4.100 empleados distribuidos en oficinas, equipos comerciales, centros de distribución y seis centros de producción. El ajuste afectará a un máximo de 301 puestos en estas áreas, según precisó la empresa.
Desde Nestlé explican que esta decisión responde a la evolución del sector de gran consumo, marcado por el incremento de costes operativos, los cambios en los hábitos de los consumidores y el crecimiento de las marcas de distribución. Este escenario obliga a la compañía a adaptarse para mantener su viabilidad a largo plazo mediante la automatización y digitalización de procesos, además de centrar sus esfuerzos en marcas estratégicas.
El comunicado oficial señala que, tras un análisis detallado de las estructuras operativas y la aplicación de diversas medidas para contener costes, se ha decidido llevar a cabo este ajuste. La dirección de Nestlé en España ha expresado su compromiso de gestionar el proceso con transparencia y respeto hacia los trabajadores.
Asimismo, la empresa se ha comprometido a mantener un diálogo honesto con los representantes legales de los empleados para explorar alternativas que reduzcan el impacto de los despidos y garantizar el apoyo necesario a los afectados durante todo el proceso de transición.














