Las estaciones de servicio están aplicando descuentos que alcanzan hasta los 24 céntimos por litro, tras la reciente reducción del IVA del 21% al 10%, según lo estipulado en un decreto aprobado en el Congreso de los Diputados. Este anuncio ha generado un debate sobre la efectividad de trasladar estos descuentos a los precios en el surtidor.
Las asociaciones AEVECAR y CEEES han afirmado que han «cumplido estrictamente» con la normativa y que, gracias a esta medida, el precio medio de la gasolina ha disminuido en 24 céntimos, mientras que el del diésel ha bajado en 19 céntimos, representando un abaratamiento del 13,3% y un 9,5% respectivamente.
No obstante, el impacto de estas rebajas no ha sido uniforme en todas las estaciones de servicio, especialmente en aquellas con venta restringida, como las cooperativas agrícolas y de transporte, donde la reducción del diésel ha sido de solo 12,6 céntimos por litro. Las gasolineras convencionales han sido las que más han aplicado los descuentos, aunque los precios siguen variando según criterios internos de cada establecimiento.
Los responsables del sector han destacado que la fijación del precio depende de varios factores, como el coste de compra del combustible y los gastos operativos de cada estación. Además, han indicado que la cotización del combustible ha aumentado un 70%, lo que ha complicado la adaptación a los nuevos precios.
Desde el pasado viernes, se ha señalado que un 42% de las estaciones de servicio estaban experimentando retrasos en la implementación de estos descuentos, siendo más notorio en el caso del gasóleo. Las estaciones han advertido sobre la dificultad de ajustar sus sistemas informáticos en un tiempo tan breve y que, aunque se ha aplicado la reducción del IVA, el impacto en el precio final varía según la situación de cada gasolinera.
En cuanto a la competencia entre las estaciones de servicio «low cost» y las grandes cadenas, como Repsol o Moeve, las asociaciones indican que la reducción del IVA no es el único factor que influye en los precios, sino que también intervienen las políticas de descuentos que las grandes operadoras pueden ofrecer a sus clientes mediante programas de fidelización.
Por otro lado, empresas como Alcampo y Carrefour han lanzado nuevas propuestas de descuentos para sus consumidores, ofreciendo precios por debajo del promedio del mercado en sus gasolineras. Alcampo, por ejemplo, mantiene su compromiso de ofrecer combustibles a precios entre 15 y 20 céntimos inferiores a la media.














