La familia Domínguez de Maza, propietaria de Mayoral, ha aprovechado la reciente caída de la bolsa impulsada por la guerra en Irán para aumentar su participación en dos empresas: Unicaja y Laboratorios Rovi. En los últimos días, han adquirido dos millones de acciones de Unicaja, con una inversión cercana a 2,5 millones de euros, lo que eleva su participación en el banco andaluz a más del 8,85%.
En el caso de Rovi, la familia Domínguez de Maza ha realizado una inversión significativamente mayor, superando los 50 millones de euros, aumentando así su participación del 11,25% al 12,48%. Este movimiento reafirma su posición como segundo gran accionista de la compañía farmacéutica.
El incremento de acciones en Unicaja se produce tras la mejora en su política de dividendos y en un contexto competitivo, donde otros socios, como Santalucía, han aumentado su participación, convirtiéndose en el segundo mayor inversor detrás de la Fundación Unicaja. Santalucía posee un 9,56% de las acciones, según el informe de gobierno corporativo del banco.
La aseguradora busca, con su incremento, proteger su negocio de pólizas en un momento en que Unicaja podría captar el interés de competidores, como Banco Sabadell, que tras su reciente éxito en una oferta pública de adquisición, podría considerar nuevas compras.
Unicaja ha reportado un beneficio de 632 millones de euros en 2025, lo que representa un aumento del 10,3% respecto al año anterior. La entidad tiene como socios a la Fundación Unicaja y a la Fundación Cajastur, que posee un 6,9%. Además, otros inversores relevantes incluyen al empresario Tomás Olivo, con una participación del 9,39%.
A pesar de la creciente actividad en el sector, el consejero delegado de Unicaja, Isidro Rubiales, ha descartado cualquier fusión en los próximos años, reafirmando su compromiso con el proyecto independiente de la entidad financiera.
Por otra parte, Unicaja ha anunciado su intención de aumentar el porcentaje de dividendos a repartir, buscando distribuir más del 70% de sus beneficios, lo que beneficiará a sus accionistas, incluida la familia Domínguez de Maza. En cuanto a Rovi, la farmacéutica ha logrado un aumento del 3% en su rendimiento operativo, reportando un beneficio de 140 millones de euros y manteniendo una política de retribución del 35% para sus accionistas.
Los Domínguez de Maza son reconocidos como una de las mayores fortunas de Andalucía, con un patrimonio que se estima en 1.300 millones de euros, ocupando el puesto 41 en el ranking de Forbes. Su imperio empresarial, que comenzó con la fabricación de mantas, ha visto en los últimos años una expansión hacia el sector textil y financiero, incluyendo adquisiciones de marcas de ropa como Boston y Hug&Clau.














