El sector minero en España ha experimentado una transformación drástica en los últimos veinte años, marcada por el cierre de un tercio de sus minas y la reducción de un tercio de su fuerza laboral. Sin embargo, se vislumbra un futuro prometedor con la inminente activación de un gran plan de exploración de minerales, impulsado por la Unión Europea, que busca reforzar la producción interna de materias críticas.
Actualmente, España cuenta con aproximadamente 2.600 explotaciones mineras activas, lo que representa una disminución del 38% desde las más de 4.200 que operaban hace dos décadas, según datos del informe de Estadística Minera de 2024. Este declive ha estado principalmente ligado al cierre de minas de carbón y a la disminución de la extracción de minerales metálicos.
El empleo en el sector también ha sufrido un golpe significativo, con cerca de 30.200 trabajadores actualmente, lo que equivale a un 30% menos en comparación con los 42.600 empleos de hace dos décadas. A pesar de esta reducción, la cifra de empleo se ha estabilizado en los últimos años.
El valor de la producción minera nacional ascendió a 3.628 millones de euros en 2024, lo que supone un incremento del 1,6% respecto al año anterior, gracias al aumento en la producción de materiales de cantera. Sin embargo, la industria minera aún se encuentra dentro de un rango de valor que ha permanecido constante desde el inicio del siglo.
Ante el contexto de tensiones geopolíticas, la Unión Europea está impulsando la autonomía estratégica en la producción de materias primas esenciales para la transición energética y la digitalización. Se prevé que la demanda de minerales como el litio, el grafito y el cobalto aumente drásticamente en las próximas décadas, lo que ha llevado al Gobierno español a preparar un plan masivo de exploración y reciclaje de minerales.
Este plan, que se espera sea aprobado en las próximas semanas, representa el primer esfuerzo de esta magnitud desde el franquismo. Se busca identificar minerales estratégicos en el territorio español y evaluar su potencial explotación y reciclaje. Las reservas potenciales de estos minerales son significativas, y el Gobierno tiene la intención de utilizar tecnología moderna para reanalizar estudios geocientíficos previos.
Además, la Comisión Europea ha identificado numerosos proyectos estratégicos en el ámbito de la minería, de los cuales varios se encuentran en España. Estos proyectos recibirán un tratamiento administrativo simplificado y apoyo financiero del Banco Europeo de Inversiones, lo que facilitará su desarrollo y ejecución.
En resumen, el sector minero español, que ha vivido un periodo de declive, se prepara para un renacer prometedor, impulsado por la necesidad de materiales críticos en un contexto global de cambios y desafíos.














