El Principado de Asturias llevará a cabo una inversión de dos millones de euros en la rehabilitación de dos naves del pozo Carrio, ubicado en Laviana, con el objetivo de atraer empresas innovadoras del sector agroalimentario. Este proyecto, que avanza con paso firme, comenzará a materializarse en el segundo semestre de 2026, cuando se inicien las obras del taller y la sala de máquinas de la antigua explotación minera.
David González, director de Sekuens, la agencia de ciencia, competitividad empresarial e innovación del Principado, fue el encargado de abrir la jornada titulada «Innovación abierta e impacto en el territorio». Durante su intervención, González destacó que el proceso de recuperación de espacios ya está en marcha, con el proyecto de arquitectura en su fase final de aprobación. «En los próximos meses se encargará la obra y en el segundo semestre comenzarán los trabajos», afirmó.
A partir de esta rehabilitación, Susana de la Fuente, gerente del Carrio Centro de Innovación, anunció que se lanzará una convocatoria pública para empresas interesadas en ocupar esos espacios. González reveló que ya hay empresas interesadas en establecerse en esta área, lo que indica la relevancia del proyecto. «Esta apuesta va a tener mucho impacto y se enmarca dentro de un proyecto en el que estamos construyendo la Asturias de los próximos diez años», añadió.
Sin embargo, González también reconoció que la situación de inestabilidad mundial podría influir en el desarrollo del proyecto, aunque enfatizó que «la incertidumbre no puede ser una excusa», recordando que en épocas pasadas la situación también era complicada.
En la actualidad, el Centro de Innovación Carrio alberga dos proyectos empresariales. Por un lado, la empresa murciana Entomo, que opera una planta piloto dedicada a la cría de larvas y adultos de mosca soldado. Por otro, la empresa Cántabra Agricultura, que colabora con Serida en experimentos con cultivos de alto valor añadido, como guisante lágrima, wasabi y salicornia, en la bocamina La Raya, una de las galerías del Carrio.
Eva Pando, directora de la Fundación Caja Rural, mencionó que su objetivo es que Carrio esté lleno de empresas innovadoras y sostenibles. Durante su intervención, Pando subrayó la importancia de «redibujar el futuro» del medio rural, buscando riqueza, habitabilidad e identidad. Argumentó que es esencial «dar vida al territorio a través del desarrollo económico y social» y hacerlo «con humildad, confianza y compromiso».
Pando también destacó que el sector primario tiene un gran potencial para generar modelos de negocio, citando el caso de la castaña, un recurso que en Italia sustenta comunidades enteras mientras que aquí permanece en el olvido. La jornada sirvió para evidenciar que, frente a la despoblación rural, cada vez más entidades están dispuestas a dar un paso adelante y apostar por modelos de negocio que generen un impacto positivo en el territorio y abran oportunidades de futuro.
Entre los participantes de la jornada se encontraban Rubén Hidalgo, director de inversión de impacto de CAPSA; José Antonio Rísquez, director de innovación de COVAP; Javier Granero, director de Taxus Medioambiente; Estefanía Redondo, directora de comunicación y marketing de Bosquia; Nacho Cabal, arquitecto de F5 Proyectos y Arquitectura; y Aida Saiz, directora de innovación de Cafés el Globo.














