El Concello de Toén decidió dar por concluida su relación con el centro especial de empleo Aspamadis el pasado enero, después de más de cuatro años de colaboración en servicios de jardinería. Este anuncio ha provocado un intenso debate y un choque de versiones entre las partes involucradas.
La comunicación sobre el fin de la colaboración llegó pocos días después de que el alcalde, Ricardo González, elogiara públicamente el trabajo de Aspamadis en un evento dedicado a la inclusión. «Vino a hablar de lo bien que trabajaban los chavales y, a los tres días, nos mandaron un correo diciendo que a final de mes teníamos que dejar el Concello», explicó Manuel Martín, presidente de Aspamadis y padre de una persona con discapacidad.
Aspamadis había estado ofreciendo estos servicios desde 2021, con la participación de entre tres y cuatro trabajadores con discapacidad. El presidente de la entidad no solo criticó la forma en la que se produjo la salida, sino que también cuestionó la decisión de reemplazar a Aspamadis por otra empresa. «Nos estaban pagando muy poco y ahora a la nueva empresa está presupuestado el doble. Si querían que hiciéramos más trabajos, lo lógico era hablarlo», sostuvo.
Martín enfatizó que la labor de Aspamadis había sido realizada de manera adecuada y que el servicio «estaba en condiciones». «Si ya tenía pensado cambiarnos, lo lógico es que no viniera a hablar de inclusión», agregó, manifestando su malestar por la temporalidad de los hechos.
Por su parte, el alcalde de Toén defendió la decisión alegando criterios de gestión y la necesidad de buscar la excelencia en los servicios. «Las administraciones tenemos la obligación de buscar la excelencia y había trabajos de jardinería que no se estaban acometiendo, así que decidimos cambiar de proveedor», argumentó González. No especificó las tareas que quedaban sin realizar ni ofreció detalles sobre el nuevo contrato, pero reafirmó su compromiso con los vecinos de Toén: «Yo me debo a ellos y a dar el mejor servicio posible».
Además, el alcalde se refirió a la relación mantenida durante los años, destacando que Toén fue «uno de los únicos concellos, o como mínimo de los pioneros» en contratar a Aspamadis. «Si todos los concellos les dieran la oportunidad que les dio Toén, Aspamadis tendría trabajo para siglos», concluyó, lamentando el tono adoptado por la asociación en esta controversia.













