En el último año, quince compañías cotizadas en la Bolsa española han nombrado nuevos consejeros delegados, una cifra que representa el 12% de rotación entre los máximos ejecutivos en solo doce meses, según el informe Los nuevos CEO elaborado por la consultora Korn Ferry. Aunque esta cifra es ligeramente inferior a la de 2024, cuando se incorporaron dieciocho CEO, confirma una tendencia clara: el 77% de las empresas cotizadas han cambiado de líder en los últimos tres años.
Este fenómeno es menos pronunciado en el Ibex 35, donde el porcentaje de renovación se sitúa en el 65%. Entre las compañías del índice selectivo que han experimentado movimientos destacan Iberdrola, con Pedro Azagra al frente; Sacyr, que ha nombrado a Pedro Sigüenza; y Telefónica, que ha incorporado a Emilio Gayo como nuevo consejero delegado. Además, Indra y Telefónica han designado a Ángel Escribano y Marc Murtra, respectivamente, como presidentes ejecutivos, aunque Escribano dejó su puesto en abril.
La mayoría de estas modificaciones se han dado en el Mercado Continuo, con cambios como los de Íñigo de Cáceres en Alantra, Alberto García en Elecnor, Pablo Martín en Izertis —donde también ejerce como presidente ejecutivo— y Josu Imaz en Tubacex. También han debutado en Bolsa Cirsa y HBX, con Antonio Hostench y Nicolás Huss como consejeros delegados, respectivamente, y Duro Felguera ha incorporado a Eduardo Espinosa como presidente ejecutivo.
En cuanto a la representación femenina, solo tres de los quince nuevos CEO son mujeres: Marian Isach en Atrys Health, Pilar Gil en Prisa Media y Anabel López en Ezentis. Actualmente, apenas nueve mujeres dirigen compañías cotizadas, lo que supone un exiguo 7% del total.
El sector con mayor inestabilidad en puestos ejecutivos ha sido tecnología y comunicaciones, responsable del 27% de los cambios en 2025. La mayoría de los nuevos líderes (73%) tienen entre 50 y 60 años, mostrando la preferencia por perfiles con amplia experiencia. Además, casi tres de cada cuatro fueron promovidos desde dentro de sus propias empresas, muchos tras más de quince años de trayectoria interna, lo que confirma que ascender a CEO suele ser el cierre de una larga carrera profesional.
Por otro lado, solo un tercio de las sucesiones se planificaron con antelación. Casi la mitad de los cambios fueron inesperados, y tres se debieron al estreno en Bolsa de las compañías Cirsa, Izertis y HBX.
En 2025 también se redujo la experiencia previa en el comité ejecutivo antes de alcanzar la máxima responsabilidad: los nuevos CEO ocuparon en promedio dos cargos durante siete años y medio, frente a las tres posiciones y diez años habituales en ejercicios anteriores. La permanencia de los directivos salientes en los consejos de administración también disminuyó, pasando del 39% en 2024 al 30% en 2025.
Respecto a la duración del mandato, los CEO relevados en el último año estuvieron en sus cargos siete años, una cifra inferior a la media histórica recogida por Korn Ferry. Esta mayor rotación se refleja en que el 45% de los consejeros delegados actuales lleva menos de cinco años en el cargo, mientras que solo el 19% supera los quince años al frente de la misma empresa.
El sector más volátil en términos de cambios de CEO desde 2019 es el de materiales básicos, con un total de dieciocho relevos en ese período, lo que evidencia la inestabilidad estructural que atraviesa esta industria dentro del mercado español.














