En los últimos tiempos, se ha observado un incremento en las operaciones financieras donde el vehículo del solicitante se utiliza como aval para acceder a un préstamo. Esta modalidad, cada vez más común, implica que el coche queda comprometido como garantía frente a la entidad financiera.
El abogado especializado en Derecho bancario y de consumo, Juan Ovejero, destaca la importancia de entender las implicaciones legales de este tipo de préstamos. Según Ovejero, esta práctica conlleva riesgos significativos para quienes aceptan convertir su automóvil en garantía, ya que, en caso de impago, la entidad puede proceder a la recuperación del vehículo.
Este mecanismo financiero se presenta como una alternativa para personas que necesitan liquidez inmediata y no cuentan con otras garantías habituales, pero también exige precaución y asesoramiento legal previo. Ovejero recomienda analizar detalladamente las condiciones del contrato y la capacidad real para afrontar las cuotas del préstamo.
En un contexto donde el acceso al crédito puede ser más complicado debido a requisitos estrictos, los préstamos con aval en forma de coche se posicionan como una opción que gana terreno en el mercado financiero español. Sin embargo, la responsabilidad que conlleva este compromiso debe ser valorada con rigor para evitar consecuencias negativas.













