En plena temporada alta turística de febrero, Canarias se enfrenta al desafío de diversificar su economía más allá del turismo. Este objetivo ha sido impulsado desde 2020 por Pablo Hernández González-Barreda, presidente de la Zona Especial Canaria (ZEC), un organismo creado en 2000 con el fin de fomentar el desarrollo económico de las islas. Uno de los pilares de la ZEC es un tipo impositivo reducido del 4% en el Impuesto de Sociedades, aunque Hernández advierte que la fiscalidad por sí sola no basta para transformar la economía local.
Hernández señala que Canarias ha sido percibida como un lugar pequeño y aislado, lo que ha contribuido a una visión errónea de pobreza. «En realidad, tenemos oportunidades», afirma. Para él, el camino hacia el éxito radica en una combinación de talento, infraestructuras e incentivos.
La ZEC, que se estableció tras la entrada de Canarias en la Unión Europea en 1991, ha evolucionado desde un modelo fiscal hacia un enfoque en la economía real. Desde 2020, se han implementado ajustes que favorecen a startups, así como sectores tecnológicos y audiovisuales, lo que ha acelerado el crecimiento. Según los últimos datos disponibles, la ZEC cuenta con cerca de 700 empresas activas y ha generado más de 11.000 empleos.
Una de las empresas destacadas que ha contribuido a este crecimiento es Ánoma Kitchent, que se instaló en las islas en 2016. Su directora de operaciones, Ariana Villalobos, atribuye su éxito a los incentivos fiscales y el apoyo institucional, lo que ha permitido que su equipo de animación crezca a más de 80 profesionales.
Otro caso notable es Konigsberg Maritime, ubicada en el Puerto de la Luz. Esta empresa se especializa en la reparación de turbinas de plataformas petrolíferas y ha creado un centro de referencia en el Atlántico Medio, empleando a 20 personas.
Por su parte, BDF Biotech ha transformado su planta en Gran Canaria en un líder en la producción de colágeno marino premium, utilizando pieles de bacalao que antes eran desechadas, y ahora abastecen a mercados en Estados Unidos, Francia y Japón.
En el ámbito del software, Wooptix, una spin-off de la Universidad de La Laguna, ha desarrollado una tecnología de metrología óptica que promete revolucionar la fabricación de chips. Actualmente, cuentan con más de 85 empleados y están en expansión.
La ZEC cierra su primer cuarto de siglo con un objetivo claro: triplicar su peso en el PIB regional en una década, alcanzando así los 30.000 empleos. Con un enfoque en la innovación y el desarrollo de talento local, Canarias se posiciona como un polo de atracción para diversas industrias más allá del turismo.














