Alcoa ha sido seleccionada provisionalmente para recibir una subvención superior a 40 millones de euros en el marco de la segunda convocatoria del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (Perte) centrado en la descarbonización industrial. Esta ayuda forma parte de un proyecto de 134 millones de euros destinado a reducir las emisiones en el proceso de cocción de ánodos en su planta ubicada en San Cibrao, en la provincia de Lugo.
La empresa Aluminio Español, que opera la planta de Alcoa en esa localidad gallega, no ha ofrecido detalles públicos acerca de esta resolución hasta el momento. Sin embargo, fuentes del comité de empresa interpretan que la inversión corresponde al compromiso adquirido en el acuerdo firmado con la compañía, que incluye la instalación de un horno de cocción de ánodos de gran tamaño para mejorar la eficiencia y sostenibilidad del proceso.
Este anuncio se enmarca dentro de una iniciativa más amplia que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, presentó recientemente durante la inauguración del II Invest in Spain Summit, un foro que reunió a 75 empresas de 25 países. En ese contexto, Sánchez destacó a España como un destino estable y seguro para la inversión, particularmente en sectores vinculados a la transición ecológica y digital.
El presidente reafirmó el compromiso del Ejecutivo con la descarbonización de la economía española y confirmó la adjudicación de más de 500 millones de euros provenientes de fondos europeos para impulsar 18 proyectos industriales relacionados con la reducción de emisiones en sectores estratégicos como el cemento, el aluminio, el químico y el papel.
En concreto, a la industria cementera se han destinado 341 millones de euros, con partidas relevantes para empresas como Cemex y Cementos Molins, que recibieron 172 y 41 millones respectivamente. En el ámbito del aluminio, la subvención concedida a Alcoa es la más destacada, mientras que en el sector papelero la Unión Industrial Papelera ha sido beneficiaria de una ayuda cercana a los 32 millones de euros. Además, la compañía química Evonik ha accedido a otros 30 millones para sus proyectos de descarbonización.
Este movimiento refleja la apuesta del Gobierno por modernizar y hacer más sostenible la industria española, impulsando tecnologías que reduzcan significativamente las emisiones contaminantes y mejoren la competitividad de las empresas en un contexto global cada vez más exigente en materia ambiental.














