El caso de Esther López ha vuelto a cobrar relevancia tras el descubrimiento de un zulo en la antigua vivienda familiar de Óscar S. M., ubicada en la urbanización El Romeral, en Traspinedo. Este hallazgo se produce después de varios años de investigación y pocos avances significativos en el caso. La venta de la casa, que pertenecía a los padres del único encausado, ha llevado a la aparición de este elemento que podría ser clave para esclarecer los sucesos que rodearon la desaparición de Esther.
La Guardia Civil se encuentra en proceso de examinar este habitáculo oculto en busca de restos biológicos o cualquier indicio que permita determinar si el cuerpo de la joven fue ocultado en ese lugar antes de ser encontrado en una cuneta 23 días después de su desaparición. La hermana de Esther, Inés López, ha expresado su indignación ante la situación: «Más de cuatro años de total impunidad, mintiendo él y la familia, riéndose de todos ocultando y destruyendo pruebas… ¿Hasta cuándo?»
Uno de los interrogantes que ha persistido a lo largo de la investigación es si Esther estuvo en otro lugar antes de ser depositada en la cuneta donde fue localizada el 5 de febrero de 2022. La aparición del cadáver en una zona cercana a Traspinedo, tras múltiples batidas infructuosas, ha alimentado las sospechas de que el cuerpo no estuvo siempre en ese sitio. Este contexto ha reactivado el interés en la antigua casa familiar de Óscar, ya que cualquier hallazgo en el zulo podría ser crucial para la acusación.
La acusación sostiene que Óscar fue la última persona que vio a Esther con vida la madrugada del 13 de enero de 2022. Entre las pruebas que se han recopilado destacan la coincidencia de sus teléfonos móviles, los restos biológicos de Esther hallados en el vehículo de Óscar y las discrepancias en sus declaraciones. La Fiscalía argumenta que la joven pudo haber sobrevivido al atropello que sufrió, pero que Óscar ocultó su cuerpo tras comprobar que había fallecido.
El caso ya se encuentra en la Audiencia Provincial, donde se ha acordado la apertura de juicio oral para diciembre de 2025, aunque la fecha concreta aún no se ha fijado. La Fiscalía solicita una pena de 18 años de prisión para Óscar por el asesinato de Esther, mientras que las acusaciones particulares piden sanciones más severas. Con el descubrimiento del zulo, la investigación podría dar un giro importante justo antes del juicio, añadiendo un nuevo elemento que podría fortalecer la acusación.
Así, la antigua casa de Traspinedo se convierte nuevamente en un escenario clave, no solo por su historia, sino por lo que aún puede revelar en este complejo caso que ha mantenido a la sociedad en vilo durante más de cuatro años.














