Usuarios denuncian saturación y deficiencias en la línea Palencia-Valladolid de Buscyl

La tarjeta Buscyl provoca que viajeros queden fuera del autobús por falta de plazas y vehículos en mal estado

Los usuarios de la línea de autobús entre Palencia y Valladolid están experimentando un aumento notable en las dificultades para viajar, principalmente desde la implementación de la tarjeta Buscyl, un sistema bonificado por la Junta de Castilla y León. La saturación de los vehículos es constante, provocando que numerosos pasajeros se queden sin poder subir, especialmente en horarios con alta afluencia.

Un ejemplo reciente ocurrió un sábado por la tarde, cuando el último autobús en dirección a Valladolid pasó de largo la primera parada frente a las Angelinas sin detenerse, pese a la presencia de varios viajeros esperando. El conductor ni siquiera abrió la puerta para informar que el autobús iba completo, limitándose a negar con un gesto, lo que obligó a los afectados a correr hasta la estación de tren o buscar ayuda para llegar a su destino.

Durante los días laborables, la situación no mejora. Los autobuses suelen ir llenos hasta el punto de incomodidad, con pasajeros apretados y sin ventilación adecuada. La ausencia de aire acondicionado agrava la sensación de saturación, que en ocasiones se combina con problemas de mantenimiento, como las goteras que afectaron a un joven estudiante de primer curso en la Universidad de Valladolid, quien vivió una odisea al viajar bajo una filtración de agua en el techo del vehículo.

Este universitario, tras informar del incidente y conocer que el autobús sería llevado a reparación, subrayó la urgencia de renovar la flota, ya que las averías en carretera son frecuentes. A pesar de ello, el mayor problema para los usuarios sigue siendo la imposibilidad de acceder al transporte debido a la falta de plazas disponibles.

Los conductores explican que la empresa no dispone de más vehículos ni personal para aumentar la capacidad, por lo que la solución no está en sus manos. Mientras tanto, los viajeros, en especial estudiantes y trabajadores que dependen de esta línea diariamente, reclaman que la Junta regule mejor la emisión de tarjetas Buscyl para priorizar a quienes utilizan el servicio por necesidad y evitar el uso indiscriminado que contribuye a la sobrecarga.

Además, los usuarios piden que se active y mantenga en funcionamiento el sistema de marquesinas inteligentes de Buscyl para recibir información actualizada sobre la llegada y estado de los autobuses, mejorando así la experiencia y la planificación de sus desplazamientos.

Redacción

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