Recientemente, la Policía Autónoma de Cataluña, conocida como Mossos d»Esquadra, ha suscitado una intensa discusión en redes sociales tras colocar un radar de velocidad sobre una rotonda en la provincia de Tarragona. Este dispositivo, ubicado en una de las rotondas del centro comercial Les Gavarres, ha llevado a la imposición de multas a 30 conductores por exceder el límite de velocidad establecido en 60 km/h.
La imagen del radar, que estaba camuflado detrás de un vehículo policial, fue compartida por los Mossos en sus redes, lo que avivó el debate sobre la legalidad y la ética de este tipo de controles. Según las autoridades, la presencia del radar es justificada debido a que en esta zona se han registrado numerosos excesos de velocidad, y durante el operativo se impusieron 27 multas por infracciones.
Uno de los casos más destacados fue el de un conductor que circulaba a 119 km/h, prácticamente el doble de la velocidad permitida. Además de las infracciones de velocidad, se detectó a un conductor que dio positivo en drogas, y otros dos fueron denunciados por conducir sin puntos en su permiso.
Ante la controversia generada, los Mossos han reiterado su compromiso con la seguridad vial y han afirmado que se intensificarán los controles en este punto específico para garantizar el cumplimiento de las normativas de tráfico.














