El Banco de España ha confirmado que el euríbor cerró diciembre de 2025 en el 2,267%, marcando su quinta subida mensual consecutiva. Esta cifra representa un ligero incremento de 0,05 puntos porcentuales en comparación con noviembre, cuando se situó en 2,217%. Aunque esta tendencia al alza es motivo de atención, se ha dado con una intensidad moderada.
Comparando este cierre con el dato de diciembre de 2024, que fue de 2,436%, se observa una reducción de 0,169 puntos porcentuales, lo que sigue beneficiando a quienes tienen hipotecas variables al momento de revisar sus contratos anualmente.
En los últimos seis meses, la media del euríbor se posicionó en 2,081%, mientras que la media del año pasado fue de 2,436%. Para ilustrar el impacto de este cierre en las finanzas personales, un titular de una hipoteca variable de 150.000 euros a 30 años con un diferencial del 0,99% más euríbor verá una disminución de su cuota mensual de 14 euros, lo que se traduce en un ahorro anual aproximado de 168 euros.
Panorama menos volátil
Laura Martínez, portavoz de iAhorro, ha señalado que “estamos ante un euríbor mucho menos volátil que en años anteriores, lo que proporciona más visibilidad al mercado hipotecario. Sin embargo, también ha generado cierta decepción entre quienes esperaban caídas más significativas”.
Por su parte, Pablo Vega, experto del comparador de hipotecas Roams, ha anticipado que “mientras la inflación esté controlada, no hay motivos de fondo para una subida de tipos”. Destacó la importancia de “no sobrerreaccionar” ante la expectativa de que el euríbor se aleje del tipo oficial.
De cara al futuro, Diego Barnuevo, analista de Ebury, no espera “movimientos agresivos” en los primeros meses de 2026. Sin embargo, advirtió que si las apuestas por subidas de tipos en 2027 se consolidan, podría abrirse margen para que se produzcan repuntes adicionales en el euríbor a lo largo de 2026. En cualquier caso, Barnuevo considera que “resulta prematuro y especulativo pronosticar los pasos del BCE más allá de 2026”. A lo largo del año, el Banco Central Europeo (BCE) ha optado por mantener una política de cautela, dejando los tipos en el 2% mientras evalúa si la moderación de la inflación es estructural o solo coyuntural, tal como se ha explicado.
En resumen, el cierre del euríbor en 2,267% refleja tanto la estabilidad del mercado hipotecario como las expectativas cautelosas de los expertos en relación a futuros movimientos en las tasas de interés. Esto permite a los prestatarios disfrutar de un alivio en sus cargas mensuales, aunque la preocupación por la inflación y su impacto a largo plazo sigue presente en el horizonte económico.














