El Vaticano ha iniciado una investigación sobre el caso de pederastia que involucra a Pedro Aguado, obispo de las diócesis de Huesca y Jaca. Este caso surge a raíz de una denuncia presentada por un exmonaguillo, quien acusa a Aguado de haber encubierto al sacerdote que abusó de él.
Según la información disponible, Aguado ofreció su declaración por escrito ante la Fiscalía de México, que mantiene abierta la investigación. La acusación se centra en su época como superior general de los Escolapios en dicho país, donde supuestamente no tomó las medidas adecuadas al enterarse de los abusos.
El obispo ha negado estas acusaciones, afirmando que, al conocer los hechos, solicitó perdón, tomó acciones contra el sacerdote implicado y brindó apoyo a la víctima en su proceso de recuperación. A pesar de estas afirmaciones, la situación ha generado una gran controversia y preocupación dentro de la comunidad católica y la sociedad en general.
Esta investigación se enmarca en un contexto más amplio de creciente atención y escrutinio sobre los casos de abusos sexuales dentro de la Iglesia Católica, donde el encubrimiento ha sido un tema recurrente. La respuesta de la Iglesia y las medidas que se tomen en este caso serán observadas con gran interés, dado el impacto que tiene en la credibilidad de la institución.
A medida que avanza la investigación, se espera que se revelen más detalles sobre el manejo de estos casos por parte de la jerarquía eclesiástica y las implicaciones que esto pueda tener tanto para las víctimas como para la Iglesia Católica en su conjunto.














