Un cactus con una antigüedad de 1.500 años, ubicado en la Isla de la Cartuja en Sevilla, se encuentra en una situación crítica. Este ejemplar, que fue traído de México para la Expo»92, ha sido objeto de abandono y su entorno ha sufrido cambios que amenazan su supervivencia. La Asociación de Defensa del Patrimonio de Andalucía (Adepa) ha lanzado un llamado urgente para salvarlo.
Con una altura de 15 metros y un peso de 18 toneladas, el cactus ha estado sufriendo por la compactación del suelo que lo rodea, ya que en 2017 la zona verde donde se encontraba fue cubierta con losetas para un aparcamiento que ahora está abandonado. Según Juan Cobano, portavoz de Adepa, el estado del cactus es alarmante, ya que presenta síntomas de asfixia en sus raíces debido a la falta de espacio y cuidados adecuados.
Este cactus es considerado un ejemplar único en Europa, y su traslado desde el Valle de los Gigantes en Mexicali fue un proceso complicado. La planta fue seleccionada en 1991 y su traslado se inició en diciembre de ese año, culminando con su llegada a Sevilla en marzo de 1992, justo a tiempo para la inauguración de la Expo. Sin embargo, el entorno que inicialmente era un área verde ha sido transformado, lo que ha contribuido a su deterioro.
Cobano también ha mencionado que el cactus ha sufrido actos de vandalismo, con mensajes grabados en su superficie. Para protegerlo, Adepa propone instalar una valla de hierro alrededor de la planta y crear un jardín con rosales típicos de Sevilla en su base, así como la colocación de un cartel que explique su importancia histórica y botánica.
A pesar de las adversidades, el cactus ha logrado sobrevivir hasta ahora gracias a su capacidad de almacenar agua, pero su futuro depende de la atención inmediata que reciba. Adepa insiste en que es vital restaurar el espacio verde que rodea al cactus y eliminar el hormigón que lo ha arrinconado, para asegurar que este símbolo de la naturaleza pueda seguir siendo un emblema vivo de Sevilla.














