La cruz situada en la cima del pico Gratal, en los Pirineos aragoneses, ha desaparecido tras ser arrancada de su base, según confirmaron montañeros del club Peña Guara. Este suceso coincide con la investigación abierta por la Guardia Civil sobre la retirada de la cruz del Aneto, otro caso que también apunta a un acto deliberado.
Jesús Pueyo, miembro de la Peña Guara, aseguró que la desaparición de la cruz del Gratal no fue producto del desgaste natural ni de causas ambientales. La estructura estaba firmemente fijada en una base de cemento y, según testimonios de quienes frecuentan la montaña, fue arrancada «de cuajo». Aunque no se ha determinado con exactitud cuándo ocurrió, varios senderistas comentan que el símbolo lleva tiempo sin estar en su lugar habitual.
Este elemento era uno de los símbolos más visibles de la cima del Gratal, una montaña muy concurrida por aficionados al senderismo y la montaña. Por ello, su ausencia ha causado sorpresa entre quienes la visitan, ya que el hecho no se había hecho público hasta ahora.
El caso del Gratal se suma a la polémica en torno a la desaparición de la cruz del Aneto, donde también se sospecha que fue retirado de forma intencionada. En aquella ocasión, la base metálica apareció cortada, posiblemente con herramientas como una radial, y la estructura de gran tamaño fue desplazada por la ladera.
Por el momento, no existen indicios que vinculen ambos incidentes, aunque la coincidencia ha despertado la atención sobre posibles actos vandálicos contra símbolos religiosos en el Pirineo aragonés. En el caso del Gratal, al tratarse de un evento anterior, se desconoce si fue denunciado formalmente o si se abrirá una investigación al respecto.
Más allá de la autoría, la desaparición de la cruz del Gratal reaviva el debate sobre la presencia de símbolos religiosos en espacios naturales. Sin embargo, en este caso, la prioridad es esclarecer qué pasó en la cima y quién o quiénes decidieron retirar un elemento que formaba parte del paisaje habitual de la montaña.














