La Societat Catalana de Medicina Familiar i Comunitària (Camfic) ha emitido una alerta sobre los posibles riesgos que implican los tatuajes y piercings en la detección de lesiones cutáneas. Según la entidad, estos adornos pueden ocultar lesiones «potencialmente malignas» y, por lo tanto, dificultar la identificación precoz de enfermedades como el melanoma y otros tipos de cáncer de piel.
Los médicos del Grupo de Dermatología de Camfic explican que el pigmento presente en los tatuajes, así como las perforaciones cutáneas, pueden actuar como una barrera visual sobre la piel. Esto hace que se oculten cambios sospechosos o lesiones pigmentadas, complicando así su detección clínica. En este sentido, la organización advierte que los tatuajes y piercings pueden interferir en la exploración física rutinaria, especialmente en la observación de pecas, manchas o lunares que cambian de aspecto, lo cual es crucial para la alerta del melanoma.
Consideraciones médicas
Camfic subraya que tanto los piercings como los tatuajes están contraindicados en situaciones de infecciones locales que podrían extenderse, como es el caso de verrugas, herpes u hongos. Además, las personas que padecen enfermedades cutáneas como la psoriasis, así como aquellas con condiciones de salud más generales, como enfermedades cardíacas o diabetes, también deben ser cautelosas.
Asimismo, se desaconseja realizarse un tatuaje durante el verano o en el caso de mujeres embarazadas. En cuanto a la donación de sangre, Camfic recuerda que es necesario esperar un mínimo de cuatro meses tras hacerse un tatuaje, a menos que se haya utilizado un procedimiento con agujas estériles y de un solo uso, junto con tinta monodosis que se haya abierto en presencia del cliente.
La advertencia de Camfic busca aumentar la concienciación sobre la importancia de una detección temprana de lesiones cutáneas, resaltando la necesidad de una evaluación adecuada y sin obstáculos en la piel.





