Víctor Küppers, reconocido experto en psicología positiva, ha afirmado que ser una buena persona conlleva múltiples beneficios para la salud. Durante una de sus recientes conferencias, destacó que una mentalidad positiva y la amabilidad no solo mejoran el bienestar personal, sino que también impactan de manera positiva en quienes nos rodean.
Küppers enfatiza que la actitud y la calidad humana son aspectos fundamentales que superan a los títulos o conocimientos académicos. Según sus palabras, «cuando eres bueno te sientes mejor», y vive la experiencia de que el cuerpo libera oxitocina, conocida como la «hormona del amor», que genera felicidad y tranquilidad. Esta sustancia, producida en el hipotálamo, se libera a través del contacto físico y de interacciones sociales positivas.
El especialista sostiene que la amabilidad es una virtud invaluable, ya que beneficia tanto a quien la ofrece como a quien la recibe. Sin embargo, enfatiza que ambas partes deben tener una actitud positiva para que se produzca este intercambio saludable. En un mundo que, según él, se está deshumanizando, las palabras de Küppers cobran especial relevancia, recordándonos que el amor es esencial para alcanzar un bienestar tanto físico como mental.
En su discurso, Küppers invita a dejar de lado la obsesión por el «hacer» o el «tener» y a centrarse en el «ser». Argumenta que la ciencia respalda su afirmación de que la bondad es el camino más directo hacia una vida más plena y saludable. En tiempos complicados, su propuesta parece más pertinente que nunca: ser la mejor versión de uno mismo y ofrecer apoyo y cariño a quienes nos rodean puede tener un impacto significativo en nuestra salud y felicidad.
La reflexión de Küppers sobre la importancia de la bondad y la positividad invita a todos a replantearse sus prioridades y a buscar el bienestar a través de la conexión con los demás, promoviendo así una vida más satisfactoria y enriquecedora.













