Con la llegada de la primavera, es habitual que nuestra salud capilar sufra diversas alteraciones. Después de meses de frío y ambientes secos, es común experimentar molestias como picor, sequedad, irritación e incluso una mayor caída del cabello. Estos cambios estacionales requieren que tanto el cuero cabelludo como la fibra capilar se adapten a nuevas condiciones.
La experta en cuidado capilar Sol Santos, educadora y responsable de la firma de cosmética ecológica By Sol Santos, destaca la necesidad de modificar algunos hábitos para facilitar esta transición. «Solemos notar brotes de descamación, picor e incluso algo de caída por el cambio de estación. Para solucionarlo, lo primero es aumentar la frecuencia de los lavados e incrementar la hidratación, evitando la grasa y sudoración para que nuestro cuero cabelludo pueda resetearse y respirar», explica Santos.
Este proceso de «reinicio» es esencial para restaurar el equilibrio del cuero cabelludo tras el invierno. La especialista también subraya la importancia de cómo se manipula el cabello durante la higiene diaria. Evitar frotar con fuerza tanto al lavar como al secar con toalla es fundamental, ya que esta práctica debilita la fibra capilar y favorece su rotura.
En cuanto a la temperatura del agua, utilizar agua tibia durante el lavado y terminar con un aclarado más frío ayuda a sellar la cutícula, mejorando así la apariencia del cabello. Santos propone una rutina que combine limpieza, hidratación y nutrición. «Después de lavar el pelo con un buen champú detox, podemos hidratar con un bálsamo capilar y luego nutrir con una mascarilla, que también ayudará a desenredar el cabello y a realinear las cutículas sin romperlas», detalla.
Asimismo, la experta aconseja no abusar del uso de planchas o rizadores, recomendando siempre la aplicación de un protector térmico. Un truco efectivo es aplicar un poco de bálsamo sobre el cabello seco antes de usar la plancha, lo que evita la deshidratación térmica.
Además de los cuidados externos, el estilo de vida influye notablemente en la salud capilar. Mantener una alimentación equilibrada, evitar el consumo excesivo de tabaco y alcohol y reducir el estrés son factores que afectan directamente a la salud del cabello, especialmente en una época del año marcada por cambios en el organismo.
Así, la combinación de cuidados adecuados, buenos hábitos y una observación atenta del estado del cabello permitirá afrontar con mayores garantías los efectos de la primavera. En resumen, pequeños gestos diarios pueden marcar la diferencia en la salud capilar a medio y largo plazo.












