El Ayuntamiento de Valladolid ha anunciado que, a partir de mañana, 2 de enero de 2024, los patines eléctricos deberán estar asegurados y registrados, según un nuevo marco normativo que busca mejorar la seguridad vial en la ciudad. Esta iniciativa responde a la creciente popularidad de los patinetes eléctricos como medio de transporte habitual, así como a la necesidad de abordar los retos que su uso conlleva en términos de convivencia y seguridad en las vías públicas.
Alberto Gutiérrez, concejal de Tráfico y Movilidad, ha instado a la Dirección General de Tráfico (DGT) y al Gobierno de España a acelerar la aprobación del Real Decreto que regule las normas relacionadas con los vehículos de movilidad personal (VMP), dado que la falta de desarrollo reglamentario ha generado confusión entre los usuarios. Gutiérrez ha declarado que “el Estado debe proporcionar cuanto antes seguridad jurídica tanto a los usuarios como a los ayuntamientos”, subrayando que “no tiene sentido exigir obligaciones que dependen de un registro estatal que aún no está operativo”.
La necesidad de una regulación clara
Según un comunicado del Ayuntamiento, la experiencia acumulada en ciudades como Valladolid justifica este refuerzo normativo. Entre 2019 y 2024, se registraron más de 720 atropellos en la capital vallisoletana, con un incremento cercano al 10% en el último lustro. Aunque la mayoría de estos incidentes involucraron vehículos tradicionales, los responsables de Tráfico han vinculado parte de este aumento a la irrupción progresiva de los patinetes eléctricos y a las dificultades iniciales para convivir con peatones y bicicletas.
Las autoridades locales han señalado que el aumento de la siniestralidad no puede atribuirse a un único factor, sino que es el resultado de una combinación de elementos comunes a muchas ciudades españolas: el incremento del número de VMP en circulación, la falta de adaptación a las normas, el uso de espacios no permitidos y la necesidad de reforzar la cultura de convivencia vial. Esta situación ha resaltado la importancia de anticiparse mediante regulación, información y planificación, adoptando un enfoque preventivo que priorice la seguridad colectiva.
Medidas implementadas en Valladolid
Desde hace meses, Valladolid ha estado aplicando criterios que ahora se extenderán a nivel nacional. El Ayuntamiento ha integrado los VMP en la calzada, prohibiendo su circulación por aceras, y ha reforzado las zonas de circulación limitándolas a 30 kilómetros por hora. Además, se han desarrollado campañas informativas dirigidas tanto a usuarios de patinetes como a peatones, con el objetivo de proteger a todos los usuarios del espacio público y reducir los conflictos derivados de una movilidad urbana cada vez más diversa.
La entrada en vigor de esta normativa estatal permitirá homogeneizar estos criterios en toda España. Aunque los datos de siniestralidad varían entre ciudades, la experiencia de Valladolid indica que los incrementos observados son causados por factores presentes en muchos entornos urbanos del país, lo que refuerza la necesidad de una regulación común y clara que garantice la seguridad en las vías públicas.













