Un equipo de más de 100 pasteleros logró crear el tiramisú más largo del mundo, alcanzando una longitud total de 440,58 metros. La hazaña tuvo lugar en el emblemático barrio londinense de Chelsea, bajo la dirección del reconocido chef Mirko Ricci.
Este récord mundial no solo destaca por su impresionante tamaño, sino también por la coordinación y dedicación necesarias para preparar una pieza tan extensa de este tradicional postre italiano. Chelsea, conocido por su ambiente exclusivo y su oferta gastronómica de alto nivel, fue el escenario perfecto para esta iniciativa que combinó arte culinario y trabajo en equipo.
El tiramisú, preparado con los ingredientes clásicos que lo caracterizan, se convirtió en un símbolo de creatividad y pasión por la pastelería. La participación masiva de profesionales del sector permitió superar retos logísticos y técnicos, garantizando la calidad y presentación de cada segmento del postre.
Este evento reafirma la importancia de la gastronomía como elemento cultural y de identidad, y pone de manifiesto cómo la colaboración entre expertos puede dar lugar a proyectos únicos que capturan la atención internacional.













