En Langreo, los amantes de la gastronomía pueden disfrutar de una experiencia única: comer dentro de un refrigerante siderúrgico. El restaurante Exencia se ha consolidado como uno de los favoritos de los asturianos, ofreciendo una cocina mediterránea de autor que destaca por su calidad y su originalidad.
Dirigido por el chef langreano Javier Martínez, quien cuenta con una amplia trayectoria en el mundo de la cocina, Exencia se caracteriza por su carta cambiante, que varía según los productos de temporada. Desde su apertura, el restaurante ha capturado la atención de los comensales, que valoran la creatividad y el cuidado en la elaboración de cada plato.
Un ambiente acogedor con un toque gamberro
El local, que ocupa una parte del refrigerante, combina un ambiente acogedor con un estilo que podría describirse como «gamberro». Lorena Candanedo, quien se encarga de la atención al cliente, hace sentir a los visitantes como en casa, asegurando que cada experiencia culinaria sea memorable. Su atención al detalle y su sonrisa constante son parte del encanto que atrae a nuevos clientes.
La oferta gastronómica está diseñada para adaptarse a las necesidades de todo tipo de comensales. Desde menús personalizados para cenas románticas, celebraciones de cumpleaños, hasta banquetes para empresas y bodas, Exencia se ha convertido en el lugar ideal para cualquier ocasión.
Reconocimiento de la Guía Repsol
Con menos de un año de actividad, el restaurante ha sido reconocido con un Solete de la Guía Repsol, un distintivo que avala la calidad de su oferta y el esfuerzo del equipo. Este reconocimiento subraya el compromiso de Javier Martínez y su equipo por ofrecer una cocina de alta calidad, siempre con un toque innovador que sorprende y deleita.
La combinación de un espacio singular, un servicio atento y una carta que resalta los productos locales han contribuido a que Exencia se posicione como un referente gastronómico en Langreo. Sin duda, se trata de una propuesta que invita a los comensales a repetir la experiencia una y otra vez.













