La cineasta Natalia Moreno (Zaragoza, 1979) se adentra en el ámbito literario con Madonna no nació en Wisconsin, su primera novela. Esta obra presenta la voz de una niña que decide cambiar su nombre para acercarse a la icónica figura del pop, Madonna, y alejarse de su dolorosa realidad. A lo largo de la narrativa, se alterna entre la infancia de la protagonista y la vida de la mujer en la que se convierte.
Moreno, que ha sido guionista y directora y ha recibido reconocimientos como el Goya y el Forqué en 2019, revela en una entrevista con Efeminista que aunque la novela no es autobiográfica, está fuertemente influenciada por sus propias experiencias. Confiesa que, al igual que su personaje, creció con la creencia de que «si no era vista por los hombres, dejaba de existir». De esta manera, la aragonesa lanza un libro lleno de ironía y «sorna», características de su tierra, y alejado de los clichés románticos.
En la entrevista, Moreno explica que su intención no era crear una novela romántica, sino una obra honesta. La historia está estructurada de manera similar a un guion cinematográfico, dividiéndose en tres actos con giros narrativos claros, pero también destaca la libertad que ofrece la palabra escrita, que permite explorar ritmos y sonoridades.
Uno de los temas centrales de su novela es la vivencia a través de los ojos de otros, especialmente de los hombres. La autora reflexiona sobre cómo las chicas de su generación crecieron influenciadas por películas que perpetuaban estereotipos femeninos, lo que las llevó a creer que su existencia dependía de ser vistas por los hombres.
Además, aborda la relación entre la sexualidad y la identidad, planteando que la sexualidad es un aspecto fundamental en el crecimiento hacia la adultez. Moreno desea explorar estos tabúes, permitiendo que su protagonista exprese pensamientos y sentimientos que suelen ser silenciados.
En cuanto a la posibilidad de llevar su novela al cine, Moreno se muestra abierta a la idea, aunque aún no ha definido si sería ella quien la adaptaría o dirigiría. A pesar de las incertidumbres sobre su próxima obra, asegura que seguirá escribiendo, sin importar el éxito comercial que pueda tener.














