La poeta y traductora venezolana Margara Russotto, nacida en Italia, estará en Tenerife para presentar su reciente obra titulada «Largo aliento». Este evento se llevará a cabo el miércoles 25 de febrero a partir de las 19:00 horas en la Librería de Mujeres de Santa Cruz de Tenerife. En su libro, la profesora emérita de la Universidad de Massachusetts profundiza en los temas de la memoria, la identidad y la experiencia vital, todo ello con un enfoque íntimo.
Russotto considera que el lugar donde se presenta una obra literaria influye de alguna manera en su recepción. Asegura que una librería de mujeres es un espacio «maravilloso», aunque no lo percibe como algo excluyente. La poesía, según la autora, está presente en todos los rincones, desde los versos que los niños aprenden en la escuela hasta los recuerdos que los adultos tienen de los grandes clásicos.
La poeta describe «Largo aliento» como un libro peculiar que le resulta difícil de definir plenamente. En sus palabras, el escritor Claudio Magris sostiene que la escritura tiene una vida que su autor desconoce, y Russotto se siente identificada con esta idea en particular. La obra contiene una veintena de poemas largos que requieren paciencia por parte del lector, lo que contrasta con la inmediatez que caracteriza a la literatura contemporánea.
Russotto explica que, a pesar de la naturaleza extensa de los poemas, estos cumplen dos funciones: «cantan» como toda poesía y también «cuentan» historias. En su libro, se entrelazan motivos profundos y elementos autobiográficos, lo que añade una capa de complejidad a su obra. La autora menciona que algunos poemas surgieron de manera casi espontánea, como si fueran un don recibido.
El título del libro, «Largo aliento», se presenta como una ironía. A pesar de que el lector podría anticipar una obra extensa, en realidad se trata de un volumen pequeño. Esta reflexión también está relacionada con su propia edad y la idea de un «largo aliento» que evoca la experiencia de vida.
La labor de traducción ha sido fundamental en su trayectoria, permitiéndole conectar con el otro. Desde pequeña, ayudaba a emigrantes que no podían escribir, lo que la llevó a comprender el papel del traductor como alguien que adapta las palabras para que sean entendidas por otros. Esta experiencia fue posible gracias a la fundación de Monte Ávila, la casa editora más importante de Venezuela, que le brindó la oportunidad de explorar la literatura desde joven.
Russotto reflexiona sobre cómo todos sus viajes han enriquecido su visión del mundo, aunque también le han dejado con una sensación de nostalgia. Esta emoción, según ella, es una fuente constante de inspiración para escribir, ya que resulta complicado abordar la realidad presente. La nostalgia impulsa a los escritores a plasmar lo que se ha perdido o lo que ha quedado distante.
La autora considera que el concepto de identidad es complejo y que se ha extremado en la actualidad. Para reflexionar sobre la identidad, es esencial situarse frente al otro, estableciendo conexiones humanas auténticas, más allá de la mediación digital.














