Este domingo 26 de abril, Madrid vuelve a llenar sus calles de color con la undécima edición de Pinta Malasaña, un evento que, junto al Festival de Intervenciones Artísticas de Lavapiés, conocido como CALLE, impulsa el arte urbano en la capital española y dinamiza el paisaje cultural del centro. Ambas iniciativas consolidan a Madrid como un museo al aire libre donde la creatividad se expresa en vivo y la comunidad participa activamente.
Pinta Malasaña celebrará una jornada maratoniana de doce horas, desde las ocho de la mañana hasta las ocho de la tarde, durante la cual más de un centenar de espacios cedidos por residentes, instituciones y comercios se transformarán con obras de artistas nacionales e internacionales procedentes de países como Italia, Francia, Brasil o China. De entre más de 500 propuestas, se seleccionaron un centenar que abarcan diversas técnicas, desde el muralismo hasta el diseño gráfico y la ilustración experimental, modificando temporalmente la fisonomía del barrio.
Las creaciones competirán por premios en metálico otorgados por un jurado independiente, además de un galardón elegido por el público. El Museo de Historia de Madrid, situado en la calle Fuencarral, ejercerá este año como sede principal del festival, acogiendo actividades paralelas que enriquecerán la experiencia de visitantes y participantes. Destaca también el regreso de la «Galería de Bolardos», una iniciativa que permite intervenir los bolardos del tramo peatonal de la calle Daoíz, cercano a la plaza del Dos de Mayo, aunque sin pintar directamente sobre ellos, ya que deben cubrirse con cartón u otro material para su decoración. Esta propuesta, que requiere preinscripción, se inspira en una intervención similar realizada en Lavapiés.
El Festival CALLE impulsa el arte y el comercio local en Lavapiés
Con el objetivo de apoyar el pequeño comercio y revitalizar el barrio, el Festival de Intervenciones Artísticas de Lavapiés, CALLE, cumple trece años transformando fachadas con la participación de medio centenar de artistas. En esta edición destaca la obra «Los colores de nuestras abuelas», dirigida por la artista Nataline Pomar. Las protagonistas serán las «abuelas grafiteras», un grupo de socias del Centro Municipal de Mayores Antón Martín que, por sexto año consecutivo, rinden homenaje a las vecinas y vecinos más longevos del barrio a través de un mapa visual de emociones, donde cada participante escoge un color que representa un sentimiento personal.
Aún se desconoce qué artistas decorarán las emblemáticas fachadas de locales históricos como las Bodegas Lo Máximo, El Económico, la Farmacia de Lavapiés o el Mercado de San Fernando. Estas intervenciones permanecerán visibles hasta la próxima edición del festival CALLE, manteniendo viva la esencia y la transformación artística del barrio.
Ambos eventos son una muestra clara de la importancia que tiene el arte urbano en Madrid para conectar a sus ciudadanos con el entorno, fomentar la participación y revitalizar espacios urbanos con propuestas culturales que trascienden el simple grafiti para convertirse en manifestaciones artísticas reconocidas y esperadas.













