La XXVII Fiesta de los Gabarreros llegó a su fin ayer en El Espinar, ofreciendo una jornada repleta de tradición, música y gastronomía que atrajo a numerosos vecinos y visitantes. La programación inició con la apertura de la Feria de Muestras y un almuerzo gabarrero en El Pinarillo.
Posteriormente, un vibrante desfile de carros, hacheros y caballos cargados de leña recorrió las calles, acompañado de música y bailes populares, hasta llegar a la Plaza de la Constitución. Este evento es un reflejo de la rica cultura local y la participación comunitaria.
Durante el acto central, se otorgaron los premios más destacados de la celebración. El título de Gabarrero de Honor fue concedido a Leoncio González María, mientras que la familia Tejeros recibió una Mención Especial y Ángel González Pieras fue galardonado con el Pino de Plata.
Los asistentes pudieron disfrutar de la tradicional exhibición de corte y caída de un pino de 20 metros, así como de varios concursos y sorteos, entre ellos el de estimar el peso del «Pino Gabarrero». También se premiaron a los espectadores que lucieron la indumentaria tradicional de la fiesta.
La jornada prosiguió con las XXVII Jornadas Gastronómicas y la comida popular «Olla Gabarrera» en la Plaza de la Corredera, en colaboración con el grupo Los Fuertes. Este evento culminó con la actuación de «El Mariquelo» y la clausura de la Feria de Muestras al final de la tarde.
A lo largo del día, participaron la Escuela de Dulzainas de San Rafael, el Grupo de Danzas de El Espinar, gabarreros veteranos y diversas asociaciones locales. Además, los estudiantes del IES María Zambrano ofrecieron material conmemorativo a los asistentes.
La Fiesta de los Gabarreros ha demostrado una vez más su capacidad para entrelazar historia, cultura y participación ciudadana, consolidándose como uno de los eventos más esperados en el calendario festivo de El Espinar y un homenaje vivo al oficio tradicional de los gabarreros.














