El ámbito literario de la Comunidad Valenciana se encuentra de luto tras la pérdida del escritor y poeta Josep Piera, quien ha fallecido a la edad de 78 años. Natural de Beniopa, en la comarca de la Safor, Piera ha dejado este mundo en su hogar, de manera tranquila y en paz.
En una de sus últimas entrevistas concedidas el pasado mes de octubre al diario Levante-EMV, Piera compartió su profunda conexión entre la vida y la literatura, afirmando que no podría diferenciar una de la otra. Aunque reconoció que en los últimos años no había estado escribiendo de forma activa, se encontraba disfrutando de la redacción de un libro que llevaba más de diez años elaborando, considerándolo como pequeñas joyas que pulía con esmero.
Josep Piera, nacido en Beniopa en 1947, ha sido una de las voces más distintivas de la literatura contemporánea en Valencia. Su trayectoria como poeta, narrador, ensayista y viajero incansable se ha caracterizado por una conexión profunda con su territorio, especialmente la Safor, así como por una visión íntima y culta que ha sabido dialogar con la rica tradición mediterránea.
Licenciado en Filosofía y Letras, Piera comenzó su carrera literaria en los años setenta, durante un periodo de renacimiento cultural en Valencia. Se destacó rápidamente en el ámbito de la poesía con una obra impregnada de hedonismo, naturaleza y memoria. Títulos como El somriure de l»herba, Els ulls de la natura y El temps trobat lo consagraron como uno de los referentes más importantes de la poesía en valenciano a finales del siglo XX.
Más allá de su faceta poética, desarrolló una notable carrera como prosista, en la que destacó en los géneros de viajes y dietarios, combinando reflexiones personales con evocaciones culturales. Obras como El cingle verd, Seduccions de Marràqueix y Un bellíssim cadàver barroc evidencian su fascinación por el Mediterráneo, el mundo árabe y la herencia clásica.
Piera fue un ferviente defensor de la lengua y cultura valencianas, participando activamente en su promoción y normalización. Su estilo de escritura, rico y sensorial, se nutrió tanto de los clásicos como de sus propias vivencias, dejando una huella imborrable en varias generaciones de autores.
A lo largo de su carrera, recibió numerosos galardones, entre ellos el Premi d»Honor de les Lletres Catalanes, que subraya su contribución esencial al panorama literario. Su legado queda vinculado a una manera de entender la literatura como una celebración de la vida, el paisaje y el tiempo vivido. Con su partida, la literatura valenciana se despide de uno de sus autores más delicados y personales, un escritor que unió el arraigo y el viaje en una forma única de conocimiento.













