Descubren la base genética de la manía en el trastorno bipolar

Investigadores identifican por primera vez el genoma específico de la manía en el trastorno bipolar.

El trastorno bipolar, que afecta aproximadamente al 2% de la población mundial, ha sido objeto de un avance significativo en la comprensión de su biología. Investigadores del King’s College de Londres y de la Universidad de Florencia han logrado identificar por primera vez el genoma específico asociado con la manía, un estado que caracteriza este trastorno psiquiátrico complejo. Este hallazgo, publicado en la revista Biological Psychiatry, marca un hito en la investigación sobre esta condición.

La manía se distingue de otros síntomas del trastorno bipolar por un estado de ánimo persistentemente elevado o irritable, acompañado de un aumento de energía y un deterioro del juicio en algunos casos. A pesar de su relevancia, la biología subyacente a la manía había sido difícil de esclarecer debido a la coexistencia de episodios depresivos y psicóticos en muchos pacientes. Para investigar su base genética, los científicos analizaron datos de estudios internacionales que involucraron a más de 27.000 personas con trastorno bipolar grave y a más de 576.000 individuos con depresión.

Un enfoque innovador en la investigación genética

Los investigadores aplicaron un método estadístico avanzado que les permitió aislar las señales genéticas relacionadas con la manía, restando los efectos asociados a la depresión. Este enfoque innovador facilitó el estudio de la manía como un proceso biológico independiente por primera vez. El estudio reveló que la manía representa más del 80% de la variación genética del trastorno bipolar, poniendo de relieve su papel central en esta afección.

Se identificaron 71 variantes genéticas específicamente vinculadas a la manía, incluidas 18 regiones de genes que no habían sido asociadas previamente con el trastorno bipolar. Muchos de estos genes están involucrados en los canales de calcio dependientes de voltaje, que son esenciales para la comunicación neuronal y la regulación del estado de ánimo.

Implicaciones para el diagnóstico y tratamiento

Este descubrimiento tiene importantes repercusiones para el diagnóstico y tratamiento del trastorno bipolar. Actualmente, los psiquiatras diferencian entre varias formas de este trastorno, como el tipo I y tipo II, basándose en los patrones de episodios anímicos. Una comprensión más clara de la biología de la manía puede ayudar a refinar estas distinciones y a identificar subtipos adicionales, lo que podría facilitar enfoques más personalizados en la atención médica.

El Dr. Giuseppe Pierpaolo Merola, autor principal del estudio, subraya la importancia de este hallazgo: «Al aislar la arquitectura genética de la manía, hemos dado un paso crucial hacia la comprensión de la biología básica del trastorno bipolar». Asimismo, el profesor Gerome Breen destaca que este avance puede ayudar a los profesionales de la salud a reconocer el trastorno bipolar de forma más temprana, mejorando así los resultados mediante un tratamiento más específico.

La investigación fue financiada por el Instituto Nacional de Investigación en Salud y el Centro de Investigación Biomédica Maudsley, lo que demuestra el compromiso con el estudio y tratamiento de esta compleja afección.

Redacción

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