Derby Motoreta»s Burrito Kachimba regresa a Sevilla para poner punto final a una de las giras más significativas de su trayectoria. Tras más de dos años recorriendo escenarios con su último trabajo, la banda andaluza celebra este cierre con una mezcla de entusiasmo y nostalgia, como explica Scott, guitarrista y director artístico del grupo.
Para Scott, cerrar esta etapa es comparable al último día de colegio, un momento que deseas que llegue pero que también te hace sentir que comienza un tiempo de pausa sin conciertos. La banda encara este fin de ciclo con la satisfacción de haber recorrido gran parte de España y haber cruzado el charco en varias ocasiones, consolidando un disco que les ha brindado numerosas alegrías.
El guitarrista destaca que las canciones han evolucionado notablemente desde la grabación hasta el directo. Según comenta, el repertorio ha ido creciendo y adaptándose al público con nuevas incorporaciones que se han fusionado con los temas clásicos, como el caso de «Manguara», una canción electrónica que se ha convertido en un imprescindible en sus conciertos pese a su diferencia con el estilo habitual.
Scott también reflexiona sobre la naturaleza de los discos como instantáneas de un momento concreto, y cómo las canciones maduran y cambian durante el proceso de composición, grabación y gira. Además, asume la responsabilidad de la dirección artística, encargándose de la estética y la imagen del grupo, áreas que considera fundamentales para el funcionamiento actual de una banda.
En relación con la importancia de la imagen dentro de la industria musical contemporánea, Scott señala que hoy predomina más la fachada que el contenido, un fenómeno que contrasta con épocas anteriores donde la música y su mensaje tenían más peso. Reconoce la dificultad de mantener una voz propia y auténtica en un entorno dominado por lo superficial y efímero.
Sobre la escena andaluza, el guitarrista apunta que se está recuperando una estética vinculada a la identidad popular de la región, más que creando nuevas expresiones. Esta reivindicación de símbolos tradicionales es un paso necesario para construir nuevas imaginarias culturales, aunque el proceso todavía está en desarrollo.
Respecto a Sevilla, Scott observa que la escena musical local ha perdido algo de la fuerza que tenía hace años, cuando existían espacios como el Monkey o el antiguo FunClub que facilitaban la conexión entre bandas, salas y público. La gentrificación y el desplazamiento de locales hacia polígonos industriales dificultan el acceso a la cultura, especialmente para los jóvenes, lo que afecta negativamente la vitalidad del entorno musical.
Finalmente, sobre el concierto de cierre en Sevilla, el guitarrista reconoce la presión que supone actuar ante familiares, amigos y compañeros, pero también valora la comodidad de terminar la gira en casa después de meses en carretera. Este evento será la celebración de un ciclo que ha marcado un antes y un después para Derby Motoreta»s Burrito Kachimba.














