El pasado viernes 20 de febrero, el dúo musical Gemeliers, compuesto por los hermanos Daniel y Jesús Oviedo, fue víctima de un ataque en Madrid que dejó secuelas físicas y psicológicas. Celebraban su 27 cumpleaños en una discoteca cuando, al salir del local, un grupo de individuos comenzó a insultarlos con frases homofóbicas. Según los testimonios, los atacantes utilizaron gas pimienta a escasos centímetros del rostro de Jesús, agrediéndolos a ellos y a sus parejas, así como a un amigo que los acompañaba.
Tras el incidente, todos fueron trasladados al Hospital General Universitario Gregorio Marañón, donde fueron atendidos y sometidos a diversas pruebas médicas. La noticia del ataque fue difundida en el programa «Fiesta», donde se confirmó que la policía se encargaba de investigar el caso. Posteriormente, los artistas reaparecieron en «¡De Viernes!» para relatar su versión de los hechos, después de varias visitas al hospital debido a las secuelas del ataque.
Semanas después de lo ocurrido, Daniel compartió un emotivo mensaje dirigido a su hermano, en el que expresó su profunda conexión. Comenzó su texto diciendo: «Mi querida mitad, nunca sabré cuándo es el tiempo indicado para hacer estas cosas, pero sentía la necesidad de hacerlo». En sus palabras, resaltó la admiración que siente por Jesús, describiéndolo como «el ser más maravilloso y con el corazón más puro que he podido conocer en estos 27 años».
Daniel también asumió un compromiso de apoyo tras el incidente, afirmando: «Me siento en deuda contigo y prometo cuidarte y protegerte de los incomprendidos que deambulan por este mundo». Para cerrar su mensaje, intentó recuperar la celebración de su cumpleaños, deseándole: «Feliz Cumpleaños atrasados, mi alma gemela. Te quiero … Tela».
Durante su intervención en «¡De Viernes!», ambos hermanos confesaron que aún arrastran las consecuencias del ataque. «Estamos nerviosos, sinceramente», admitieron. Jesús, quien recibió el impacto directo del gas pimienta, describió la experiencia como uno de los dolores más intensos que ha vivido. Detalló que el spray fue aplicado a pocos centímetros de su rostro y que sigue bajo seguimiento médico, señalando que su visión no es la misma que antes del ataque.
Además de las secuelas físicas, los hermanos mencionaron problemas de insomnio y una sensación de miedo persistente, acompañados de contusiones y hematomas. El gas pimienta, explicaron, afecta incluso por contacto indirecto.













