El rector de la Universidad de Oviedo, Ignacio Villaverde, participó esta mañana en la inauguración de la escultura «Guitarrica no 21», obra del escultor aragonés Pablo Serrano, premio Príncipe de Asturias. La pieza fue colocada en los jardines del antiguo edificio de la Escuela de Minas, símbolo que, según Villaverde, representa un cierre de etapa y el inicio de una nueva sin olvidar el pasado.
La institución académica está inmersa en un ambicioso proyecto para transformar el inmueble de 16.000 metros cuadrados ubicado en la calle Independencia en su gran pabellón administrativo. Esta reconversión permitirá concentrar los servicios que actualmente están dispersos en cinco sedes repartidas por la ciudad.
Actualmente, se está finalizando la primera fase del plan, con la presencia ya de la Fundación Universidad de Oviedo en el edificio. En las próximas semanas se trasladarán también las oficinas situadas en la calle Principado, cuyo inmueble debe entregarse a la Junta General del Principado.
La segunda etapa, que se prolongará hasta 2027, contempla la mudanza de las dependencias ubicadas en González Besada, donde se encuentra el Vicerrectorado de Estudiantes. Este paso liberará espacio para el campus de Llamaquique, beneficiando al departamento y a la Escuela de Informática, que actualmente sufren falta de espacio y sobrecarga.
Villaverde explicó que los siguientes movimientos afectarán a los vicerrectorados y a toda la administración central que opera en el edificio de Quirós, el cual acogerá también órganos que carecen de sede propia. El plan global se prevé culminar en torno a 2029.
Respecto a la reconversión de los edificios de El Cristo en nuevas sedes universitarias, el rector mostró cautela pero mantuvo su optimismo. Actualmente se está en fase de aprobación del Plan Especial de Reforma Interior (PERI), seguido de la redacción del proyecto, un proceso que tomará un par de años. Esta transformación forma parte del denominado Campus B, que contará con una inversión prevista de 102 millones de euros.
Villaverde admitió que el proceso ha sufrido retrasos, pero confió en poder colocar personalmente la primera piedra de las obras.
En el acto de inauguración de la escultura estuvieron presentes el alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli; la consejera de Cultura del Principado, Vanessa Gutiérrez; el presidente de la Fundación Azcona y expresidente del Consejo Social de la Universidad, Lalo Azcona; y Susana Spadoni, nuera del artista Pablo Serrano, entre otros invitados.














