El Partido Conservador británico atraviesa una crisis interna tras la decisión de su líder, Kemi Badenoch, de destituir a Robert Jenrick, el portavoz de Justicia, después de acusarle de planear unirse a los populistas de Nigel Farage. Este escándalo se suma a una serie de deserciones que están poniendo en jaque la estabilidad del partido, especialmente ante el ascenso meteórico de Reform UK, que busca ganar las elecciones generales de 2029.
La destitución de Jenrick revela las tensiones dentro del Partido Conservador. “Lamento mucho haber recibido pruebas claras e irrefutables de que [Jenrick] se estaba preparando para desertar”, aseguró Badenoch a través de sus redes sociales, enfatizando su responsabilidad de proteger el partido ante lo que considera un movimiento perjudicial. “El pueblo británico está cansado del psicodrama político. Y yo también”, añadió.
Un ascenso marcado por la radicalización
Jenrick, que había sido considerado un posible sucesor del ex primer ministro Rishi Sunak, ha visto cómo su trayectoria política ha ido cambiando. Aunque empezó con un perfil moderado, su postura se fue radicalizando, alejándose progresivamente de las ideas más centristas del partido. El ex portavoz había criticado a Sunak por no implementar políticas más duras en materia de inmigración, lo que le llevó a abandonar su cargo como secretario de Estado de Inmigración.
A pesar de haber llegado a las primarias con un 43% de los votos, Jenrick perdió ante Badenoch, quien obtuvo un 56%. Sin embargo, la nueva líder conservadora decidió incluirle en su equipo, nombrándole portavoz de Justicia, un puesto que ha ocupado hasta su reciente destitución.
Contactos con Reform UK y la presión interna
Las relaciones entre Jenrick y el partido de Farage no son un secreto. En grabaciones obtenidas por Sky News en abril, el ex portavoz de Justicia defendió una coalición con Reform UK para evitar que el Partido Laborista, liderado por Keir Starmer, obtuviera la victoria en las siguientes elecciones. Aunque posteriormente intentó desmentir estos comentarios, la fractura con Badenoch se hizo evidente.
El propio Farage confirmó este jueves que ha mantenido conversaciones con Jenrick, aunque aseguró que no tenía intención de presentarle oficialmente como miembro de Reform UK. “Puedo asegurar, con la mano en el corazón, que no iba a presentar a Robert Jenrick a las 16:30 de esta tarde”, afirmó en una rueda de prensa. Sin embargo, Farage también mostró su intención de invitarle a una cerveza, sugiriendo que la presión sobre Badenoch a raíz de las deserciones está creciendo.
La situación actual del Partido Conservador parece más precaria que nunca, con Reform UK buscando capitalizar la desconfianza y el descontento entre los votantes conservadores. La decisión de Badenoch de destituir a Jenrick podría ser sólo el inicio de un proceso de reestructuración más amplio dentro del partido, que enfrenta retos significativos en el horizonte político.














