La Consejería de Educación, Ciencia y Formación Profesional de Extremadura ha dado el pistoletazo de salida al proyecto BioScool, una iniciativa destinada a optimizar la eficiencia energética y el confort térmico en los centros educativos de la región. Este programa, que forma parte del marco del programa INTERREG POCTEP, se presentó este jueves en Mérida durante una reunión inaugural dirigida por la consejera en funciones, María Mercedes Vaquera.
El proyecto BioScool se enmarca dentro de un esfuerzo mayor por adaptar las instituciones educativas al cambio climático, y tiene como finalidad proponer soluciones innovadoras y sostenibles. Vaquera destacó que la iniciativa aborda cuestiones cruciales como la eficiencia energética y la climatización, además de fortalecer el tejido empresarial local, particularmente en el sector de la construcción.
«Este programa está alineado con nuestras estrategias en la Consejería», afirmó la consejera. Para el año 2024, se prevé el lanzamiento de una nueva línea de subvenciones para mejorar la eficiencia energética, que en la primera fase ya benefició a 74 centros educativos con una inversión total de 9,5 millones de euros, permitiendo ahorros de entre el 40 y el 50 por ciento en el consumo energético.
Además, se ha abierto una segunda línea de ayudas con un presupuesto aproximado de 20 millones de euros, destinada a seguir promoviendo la sostenibilidad y eficiencia energética en los centros educativos de la comunidad. En el ámbito de la educación secundaria, se han adjudicado contratos por 7 millones de euros para la instalación de paneles solares en 58 institutos públicos, con planes para un segundo contrato en el futuro.
El proyecto, denominado «Fomento de soluciones bioclimáticas para alcanzar niveles de confort adaptativo y free cooling en edificios», es liderado por el Instituto Tecnológico de Rocas Ornamentales y Materiales de Construcción (INTROMAC) y cuenta con la colaboración de diversas entidades, incluyendo centros tecnológicos de Portugal y organizaciones locales.
Vaquera subrayó que BioScool también facilitará la transferencia de conocimientos, un aspecto fundamental para el desarrollo de la educación en la región. Por su parte, Raúl Vega, director gerente de INTROMAC, comentó que el objetivo es implementar soluciones basadas en la naturaleza y materiales innovadores que aporten frescura a los centros educativos mediante estrategias pasivas.
La participación activa de la comunidad educativa y la monitorización en los centros, tanto en España como en Portugal, serán elementos esenciales para diseñar y validar las soluciones propuestas, permitiendo así un entendimiento más profundo de las condiciones reales de uso de estos espacios educativos. Con esta iniciativa, Extremadura reafirma su compromiso con la sostenibilidad, la innovación y la mejora de la calidad en los entornos educativos, buscando adaptarse a los retos del cambio climático.














