Un reciente informe elaborado por la fundación CyD revela que los egresados de las universidades privadas en Andalucía acceden al mercado laboral con mayor rapidez y estabilidad que sus homólogos de las públicas. Este estudio, que analiza la inserción laboral a cuatro años de la graduación, muestra una realidad que rompe con el estereotipo habitual sobre la superioridad de las universidades públicas en este aspecto.
Según el informe «Radiografía del Sistema Universitario Español», Andalucía presenta una tasa de contratos indefinidos del 90,05% para los egresados de universidades privadas, cifra que supera con creces a otras comunidades como Cantabria y duplica a regiones como Murcia o la Comunidad Valenciana. En contraste, los titulados de universidades públicas andaluzas alcanzan un 71,7%, situándose a la cola de España en esta categoría, solo por encima de Extremadura.
Esta diferencia de casi 19 puntos porcentuales entre la contratación indefinida en la privada y la pública es la mayor disparidad registrada entre ambos sectores en todo el país. Además, en cuanto al empleo a tiempo completo, las universidades privadas andaluzas también aventajan a las públicas por más de 12 puntos, con un 86,94% frente al 74,40% respectivamente.
El estudio destaca además una marcada heterogeneidad en las disciplinas predominantes según el tipo de universidad. Mientras que las públicas concentran su oferta en áreas como Ingeniería e Informática, las privadas se especializan en Servicios, Negocios, Administración y Derecho. En ambos sistemas, las titulaciones relacionadas con la Salud y la Ingeniería registran las mayores tasas de afiliación a la Seguridad Social, con Medicina, Enfermería y Odontología entre las más exitosas en inserción laboral.
El mapa universitario andaluz está compuesto por diez universidades públicas, una por cada provincia salvo Sevilla, que cuenta con dos centros –la Universidad Pablo de Olavide y la Universidad Internacional de Andalucía– y cuatro privadas, siendo la Universidad Loyola la pionera con sedes en Sevilla, Córdoba y Granada. A ella se suman la Universidad CEU Fernando III y dos nuevas instituciones autorizadas recientemente: la Universidad Tecnológica Atlántico-Mediterránea y la Alfonso X El Sabio Mare Nostrum.
La expansión de la oferta privada ha generado controversia política, especialmente entre el PSOE y grupos de izquierdas, que cuestionan la proliferación de centros de pago en la región.
Desafíos salariales y fuga de talento en Andalucía
A pesar de los buenos resultados en empleabilidad, Andalucía enfrenta un grave problema con los salarios medios de sus egresados. El informe revela que las bases de cotización anuales a los cuatro años de graduarse son inferiores a la media nacional en ambos sistemas: 28.484 euros para la pública y 30.467 euros para la privada, situando a la comunidad en los últimos puestos junto a Extremadura.
Estos bajos salarios impulsan a muchos titulados a buscar oportunidades en Madrid o Barcelona, lo que agrava la fuga de talento y debilita el tejido productivo regional. El informe señala que esta cuestión constituye un reto clave para el sistema universitario andaluz, que debe mejorar la competitividad salarial para retener a sus mejores profesionales y evitar que crucen el Despeñaperros en busca de mejores condiciones.














