Barcelona ha estrenado su primer museo al aire libre con la apertura del Jardín Geológico, un espacio dedicado a la divulgación de la geología y las ciencias de la Tierra. Situado en la calle de Menéndez y Pelayo, junto a la Facultad de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Barcelona, este museo al aire libre ofrece un recorrido por la evolución geológica de nuestro planeta a lo largo de sus 4.567 millones de años.
El Jardín Geológico ocupa una superficie de 1.830 metros cuadrados y ha contado con un presupuesto de 1,3 millones de euros, casi en su totalidad financiados por fondos europeos Next Generation. Su principal objetivo es convertirse en un espacio educativo para escuelas, institutos y ciudadanos, además de fortalecer los vínculos entre la universidad y el barrio, y ofrecer una alternativa de turismo cultural descentralizado dentro de la ciudad.
El museo se divide en cuatro áreas temáticas. La primera, llamada «El tiempo geológico», consiste en un pavimento de sesenta metros con rocas auténticas de Cataluña que representan los últimos 600 millones de años de historia terrestre. A lo largo del recorrido, grandes rocas en estado natural ilustran los eventos geológicos más significativos.
La segunda zona, «La Tierra», ubica en una de las escaleras de acceso una puerta simbólica al conocimiento sobre la estructura interna del planeta. Este espacio muestra las capas que componen el globo terrestre con materiales representativos, además de ofrecer información sobre el campo magnético y la dinámica de la litosfera. Frente a la escalera principal de la facultad, un muro exhibe un corte geológico real de la región, permitiendo entender la composición bajo la superficie y cómo esta estructura influye en el paisaje.
Por último, en el área «Recursos geológicos» se expone la relación entre los procesos geológicos y los recursos esenciales para la sociedad, desde el agua y diferentes metales hasta minerales como el litio, fundamental para las baterías y componentes electrónicos.
El espacio fue inaugurado por el concejal del distrito de Les Corts, David Escudé, y el rector de la Universidad de Barcelona, Joan Guàrdia. Escudé subrayó la importancia de acercar el conocimiento a la ciudadanía a través de un museo en la calle, que a su juicio es la manera más accesible de fomentar la responsabilidad sobre el cuidado del entorno. Recordó que este proyecto lleva dos décadas gestándose y que desde 2008 el Ayuntamiento ha colaborado para acercar la Facultad de Ciencias de la Tierra a la población.
Por su parte, el rector Guàrdia destacó que «la ciencia tiene sentido cuando es útil» y que lo es cuando se transmite de forma divulgativa al público. Añadió que en el Jardín Geológico cualquier visitante podrá informarse sobre la evolución del planeta mientras pasea.
El decano de la Facultad de Ciencias de la Tierra, Albert Soler, calificó el espacio como la realización de un sueño y un proyecto que debe servir para conectar la universidad con el barrio, con una clara vocación educativa para la comunidad escolar y vecinal. Aunque su titularidad corresponde a la Universidad de Barcelona, el jardín es un lugar de uso público abierto a todos.














