Spirit Aviation Holdings, la empresa matriz de la aerolínea estadounidense de bajo coste Spirit Airlines, ha decidido presentar un Acuerdo de Apoyo a la Reestructuración (RSA) y un Plan de Reorganización ante el Tribunal de Quiebras de Estados Unidos, ubicado en el Distrito Sur de Nueva York. Esta decisión se produce tras una segunda declaración de quiebra en un periodo de nueve meses, la cual tuvo lugar a finales de agosto, según informaciones previas.
La compañía ha comunicado su intención de acogerse voluntariamente al proceso de reestructuración bajo el Capítulo 11, con el objetivo de garantizar su viabilidad a largo plazo. En esta nueva fase, ha presentado un Plan de Reducción de Flota que contempla disminuir el número de aviones a un total de entre 76 y 80 para el tercer trimestre de 2026. La flota se centrará principalmente en las aeronaves A320 y A321ceo.
Además de la reducción de la flota, el Plan de Optimización busca minimizar aún más la deuda, así como las obligaciones de arrendamiento y los costes asociados a las aeronaves de Spirit Airlines. La compañía también ha expresado su expectativa de incorporar más aviones entre 2027 y 2030, dependiendo de las oportunidades de crecimiento rentable que puedan surgir.
Este movimiento es crucial para que Spirit Airlines logre recuperar su estabilidad financiera y competitividad en un mercado aéreo que enfrenta constantes desafíos. La situación actual refleja las dificultades que atraviesan muchas aerolíneas en un entorno post-pandémico, donde la demanda y los costos operativos continúan evolucionando.














