El Gobierno español ha decidido incorporar mano de obra extranjera a pesar de las críticas de quienes sostienen que 500.000 personas deberían trabajar de manera irregular. Durante su intervención en la clausura del VIII Congreso Nacional de Industria, celebrado en el Palacio Euskalduna de Bilbao, el presidente Pedro Sánchez defendió el decreto de regularización extraordinaria aprobado por su Ejecutivo, enfatizando que esta medida es necesaria para el crecimiento económico del país.
Sánchez destacó que se está impulsando «el empleo de calidad» en un contexto de «aumento de productividad». Afirmó que, «por primera vez, se abre paso a una economía productiva y saneada». En respuesta a las críticas que sugieren que el crecimiento de España se basa únicamente en la adición de población, instó a los detractores a escuchar al economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), Pierre-Olivier Gourinchas, quien ha afirmado que la mejora de la productividad en España es un factor clave del crecimiento.
Continuaremos con la incorporación de mano de obra, afirmó Sánchez, rechazando la idea de que medio millón de personas deben ser condenadas a vivir de forma irregular. También subrayó la importancia de trabajar junto a la patronal para elevar el salario mínimo interprofesional (SMI), lo que contribuiría a un compromiso del 60% del salario medio en el país. «Nuestra meta es reducir el paro y aumentar la productividad», señaló.
Éxitos y retos del empleo en la industria
Desde 2018, España ha creado casi 200.000 puestos de trabajo en la industria, de los cuales la mitad se han generado en el último año. Según Sánchez, 2025 será recordado como el mejor año para la creación de empleo industrial en esta década. A pesar de los logros, el presidente hizo hincapié en la necesidad de evitar la «autocomplacencia», dado que el mercado laboral está alcanzando «récords históricos».
El país ha superado los 22 millones y medio de empleos por primera vez desde que existen registros, creando 600.000 nuevos puestos de trabajo en el último año, lo que representa casi la mitad de toda la eurozona. Además, el desempleo ha bajado del 10% por primera vez desde 2008.
Sánchez también anunció la ampliación de los Centros Nacionales de Referencia de Formación Profesional, sumando diez más para 2026. Este esfuerzo busca impulsar la internacionalización de las empresas en un contexto de «guerra comercial» con Estados Unidos. Desde la llegada de los socialistas al Gobierno, se han creado 400.000 nuevas plazas de Formación Profesional, con un crecimiento del 166% en la modalidad dual.
El presidente del Gobierno destacó que la inserción laboral de los alumnos en las ramas industriales está cerca del pleno empleo y que el abandono escolar ha alcanzado mínimos históricos. «Estamos adaptando y modernizando la formación a las demandas del sector», explicó, resaltando que los trabajadores de la industria ganan un 12% más que la media nacional, lo que equivale a 1.035 euros anuales adicionales.
La apuesta por la innovación y la inversión en investigación y desarrollo también fue un punto clave en su discurso, con un compromiso de casi 24.000 millones de euros en I+D+i. Sánchez concluyó que es fundamental seguir mejorando los procesos y apoyando el talento nacional, asegurando que «la industria cualificada es una realidad tangible» en España.







