Miguel Marín, vicepresidente primero y consejero de Innovación Tecnológica de la Ciudad Autónoma de Melilla, salió al paso este martes para respaldar con firmeza el proyecto del vivero de empresas tecnológicas que presentó el presidente local, Juan José Imbroda, el pasado lunes. Este plan, destinado a fomentar la instalación y crecimiento de compañías tecnológicas en la ciudad, ha recibido críticas por parte del PSOE, cuyo diputado en la Asamblea, Riduan Moh, calificó el proyecto como «otro experimento sin empresas, sin garantías y con más dudas que certezas».
En una rueda de prensa, Marín desestimó estas opiniones y subrayó la importancia de este hub tecnológico, cuyo desarrollo se prevé concluir en 2028. El consejero argumentó que el proyecto es imprescindible para acompañar el crecimiento del sector tecnológico en Melilla y para atraer a nuevas empresas que demandan espacios adecuados para su actividad, muchos de ellos localizados en la zona terrestre del antiguo Cargadero del Mineral.
Marín acusó al PSOE de tener una visión limitada y de carecer de un proyecto de ciudad a largo plazo, afirmando que «tienen las miras tan cortas y tan poco sentido de ciudad que no dan más de sí». Además, destacó la evolución del sector en los últimos años, con un aumento significativo en el número de empresas tecnológicas y autónomos dedicados al área desde 2023.
El vicepresidente primero del Ejecutivo regional también respondió a las críticas sobre la necesidad de vivienda en Melilla, recordando que el PSOE debería mantener «un mínimo de pulcritud» al hablar del tema, ya que, en su opinión, no ha realizado ningún avance significativo en esta materia.
Este debate refleja las tensiones políticas en Melilla en torno a la estrategia para consolidar el ecosistema tecnológico local, que busca convertirse en un motor de desarrollo económico y generación de empleo en la ciudad autónoma.














