La familia Escribano ha iniciado gestiones con JP Morgan para explorar el interés de posibles compradores de su participación del 14,3% en Indra. Este movimiento se produce en el marco de las exigencias del Gobierno español, que busca reactivar la integración de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) en Indra.
Según fuentes cercanas al proceso, los hermanos Escribano están buscando diversas opciones, que incluyen tanto la venta parcial como la total de su participación en la cotizada del Ibex. Este movimiento sería parte de un «pacto» establecido con Moncloa, diseñado para facilitar una fusión entre Indra y la empresa familiar.
La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales, que controla un 28% de Indra, ha enfatizado la importancia de mantener una posición dominante en la empresa. Esto implica que cualquier fusión debe organizarse de manera que la familia Escribano no supere el peso del holding público. La valoración actual de EM&E, que según estimaciones podría superar los 2.000 millones de euros, complica esta reordenación.
La reestructuración de su participación en Indra se considera clave para avanzar en esta operación. Fuentes del mercado afirman que una parte de la participación podría ser vendida para obtener liquidez, lo que permitiría a los Escribano afrontar la integración de EM&E con un peso más equilibrado en Indra. Con una valoración de EM&E en torno a 2.300 millones y una capitalización de Indra cercana a 9.000 millones, la fusión se presenta complicada sin una venta previa de acciones.
Los contactos entre los Escribano y JP Morgan no han dado lugar a un acuerdo definitivo sobre el volumen a vender, ya que el objetivo es explorar diferentes escenarios de desinversión. Esta dinámica se desarrolla al tiempo que se mantienen conversaciones entre Moncloa y la familia para desatascar la situación tras meses de bloqueo. Ambas partes trabajan en una fórmula que facilite la operación, aunque aún se encuentra en fases preliminares.
Este proceso se remonta a un pacto que resultó en la salida de Ángel Escribano de la presidencia de Indra. Como parte de ese acuerdo, se buscó despejar la cúpula directiva para reanudar el análisis de la integración, dado el conflicto de interés que suponía que el principal accionista privado liderara la empresa al mismo tiempo.
Aunque se exploraron diversas alternativas para valorar EM&E, incluyendo el interés de grupos internacionales, la situación actual ha colocado a EM&E como la principal opción para reforzar a Indra en el ámbito de la defensa, en un contexto donde la OTAN presiona al Gobierno español para incrementar su inversión en este sector.
Las fuentes consultadas insisten en que el entendimiento logrado entre las partes prioriza la integración en Indra, siempre que se encuentre una fórmula de fusión que respete las condiciones impuestas por el Gobierno.














