El año pasado, los dos principales directivos de Redeia, grupo matriz de Red Eléctrica de España, recibieron una compensación total de 2,614 millones de euros. El consejero delegado, Roberto García Merino, percibió 2,054 millones, lo que representa un aumento del 165% en comparación con el año anterior, cuando su retribución fue de 774.000 euros. Este incremento se debe, en gran parte, a la recepción de un incentivo a largo plazo que concluirá en 2025.
Por su parte, la presidenta no ejecutiva, Beatriz Corredor, mantuvo su sueldo en 546.000 euros, cifra que se ha repetido durante los últimos cinco años. Según el informe de retribuciones presentado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la retribución fija de Corredor ascendió a 530.000 euros, mientras que 16.000 euros correspondieron a dietas por asistir a las reuniones del consejo de administración.
Si se excluye el importe del incentivo a largo plazo, la variación interanual de la retribución de García Merino sería del 8,7%, debido a la diferencia en la compensación variable anual acumulada para 2024 y 2025, según detalla la compañía en su informe.
Desde su llegada a la presidencia no ejecutiva de Redeia en febrero de 2020, Beatriz Corredor ha visto un crecimiento en su remuneración, que en su primer año fue de 464.000 euros. En 2025, la retribución media de los empleados de Redeia se situó en 75.000 euros, manteniendo la cantidad de años anteriores.
El consejo de administración de Redeia está compuesto por 12 miembros, incluyendo a Corredor y García Merino, además de tres consejeros dominicales y siete independientes. Redeia está participada en un 20% por la SEPI, mientras que el 65% de su capital pertenece a accionistas institucionales tanto españoles como extranjeros. La compañía goza de una acción de oro, lo que significa que ninguna entidad puede poseer más del 5% del capital, asegurando así la protección del operador del sistema eléctrico, que es responsable de la planificación de las redes eléctricas en España.
La filial REE de Redeia está siendo objeto de investigación por parte de la CNMC, junto a otras empresas del sector, debido a un apagón que afectó a la Península Ibérica el 28 de abril del año pasado, dejando a numerosos consumidores sin suministro durante más de 12 horas. La compañía atribuyó este incidente a causas «multifactoriales».
Recientemente, Redeia presentó sus resultados anuales a la CNMV, reportando un beneficio de 505,6 millones de euros, un 37% más que el año anterior, y unas inversiones de 1.626 millones, lo que representa un incremento del 39% en gran medida destinado a fortalecer la red de transporte en alta tensión. Los ingresos de la compañía provienen principalmente de la retribución de las inversiones en las redes de transporte, las cuales son financiadas por los consumidores a través de los peajes incluidos en la factura eléctrica.














