Libia ha recuperado su relevancia en el ámbito energético internacional al revelar el descubrimiento de dos importantes yacimientos de gas y condensados en las aguas del Mediterráneo. Este hallazgo, que podría alterar el equilibrio energético en el norte de África, se ha producido en las estructuras conocidas como Bahr Essalam Sur 2 y Bahr Essalam Sur 3, situadas a unos 85 kilómetros de la costa libia.
Según estimaciones preliminares, ambos yacimientos contienen más de 28.000 millones de metros cúbicos de gas «in situ», lo que los posiciona como uno de los hallazgos más significativos en la región en años recientes. Las perforaciones se han llevado a cabo como parte de una campaña exploratoria que se ha reactivado recientemente, confirmando la presencia de gas en la Formación Metlaoui, considerada el principal reservorio productivo de la zona y fundamental para la industria gasística libia.
Las pruebas de producción realizadas en uno de los pozos han mostrado la alta calidad del yacimiento, un aspecto crucial que puede acelerar su desarrollo y garantizar su viabilidad técnica y económica en un contexto energético global cada vez más exigente. La cercanía de estos nuevos yacimientos al campo Bahr Essalam, el mayor yacimiento offshore del país en operación desde 2005, permitirá una conexión rápida a las instalaciones existentes, lo que reducirá significativamente los costes de desarrollo y acortará los plazos para comenzar la producción.
El gas extraído no solo estará destinado al mercado interno libio, sino que también se exportará hacia Europa, particularmente a Italia, lo que fortalecerá los lazos energéticos entre ambos países y mejorará la seguridad del suministro regional. Este descubrimiento se produce en un momento en que el sector energético de Libia está en proceso de reactivación tras años de inestabilidad política que habían frenado la exploración de hidrocarburos, limitando así el potencial del país como actor clave en el mercado global.
La compañía Eni, presente en Libia desde 1959, reanudó sus actividades exploratorias en 2024 después de una década de interrupciones, reafirmando su compromiso con el desarrollo energético del país y su posición como principal operador internacional en la región. Este nuevo hallazgo refuerza la estrategia de Eni de apostar por el gas como una fuente de transición energética, alineándose con los objetivos europeos de reducción de emisiones y diversificación de suministros ante escenarios geopolíticos inciertos.
Con esta nueva fuente de recursos, Libia no solo vuelve a posicionarse en el tablero energético internacional, sino que también abre la puerta a nuevas inversiones y proyectos que podrían transformar su economía en los próximos años.














