Las bolsas europeas lograron reducir las pérdidas iniciales que rondaban el 2% y finalizaron la jornada con caídas inferiores al 1%. Esta sesión, caracterizada por su volatilidad, estuvo influenciada por el seguimiento del conflicto en Irán y el notable aumento del precio del petróleo.
Entre los índices, destacó el FTSE 100 del Reino Unido, que cerró con un incremento del 0,7%, impulsado principalmente por las grandes compañías del sector energético. En contraste, el Íbex 35 registró una caída del 0,2% y el Euro Stoxx 50 un descenso del 0,6%.
La jornada comenzó con otra subida en el precio del petróleo, tras los comentarios del presidente Donald Trump, quien afirmó que Estados Unidos está cerca de poner fin al conflicto, aunque también advirtió sobre posibles acciones contundentes contra Teherán.
El aumento de precios se produjo después de que medios de comunicación iraníes informaran que el país está colaborando con Omán en un protocolo para el tránsito de buques por el estratégico Estrecho de Ormuz, un punto crucial para el comercio global de energía.
Mientras tanto, se espera el informe del empleo de Estados Unidos correspondiente al mes de marzo, que será publicado hoy. Los primeros indicadores económicos de esta semana, que también pertenecen a marzo, parecen indicar una resistencia en la economía global en las primeras semanas de este conflicto.
Al cierre de la sesión en Europa, los índices estadounidenses S&P 500 y Nasdaq mostraban variaciones mínimas.














