El próximo viernes 20 de marzo, la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, inaugurará oficialmente el polígono de la Sociedad Pública Empresarial del Suelo, conocido como Sepes Oretania, ubicado en Ciudad Real. Este proyecto, que se gestó hace más de dos décadas, pretendía ser un motor para el desarrollo económico de la capital manchega, atrayendo empresas y generando empleo. Sin embargo, la realidad es muy diferente.
A escasos días de su apertura, el polígono sigue siendo tema de controversia debido a su elevado precio de 87 euros por metro cuadrado. Esta cifra lo convierte en el más caro de Castilla-La Mancha, superando a otras localidades como Guadalajara y Toledo. El alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, ha manifestado su preocupación, señalando que este costo está ahuyentando a posibles inversores.
El Parque Empresarial Oretania fue impulsado por la entidad estatal Sepes, dependiente del Gobierno de España, y está situado en un área estratégica, entre las vías nacionales 430 y A-43. Con una superficie total de 1.121.887 metros cuadrados, el proyecto incluye 205 parcelas destinadas a uso industrial y terciario. Sin embargo, el alto precio del suelo ha desincentivado a las empresas a establecerse allí, lo que contradice el objetivo inicial del proyecto.
Durante un pleno municipal reciente, Cañizares indicó que el Ayuntamiento está trabajando para lograr una reducción del precio del suelo adquirido por el Consistorio. A pesar de las solicitudes reiteradas a Sepes para ajustar los precios, el ministerio no ha mostrado intención de hacerlo. Esto ha llevado al alcalde a criticar tanto al Gobierno de España como a Sepes, aunque también reconoció el trabajo de las exalcaldesas Eva María Masiás y Pilar Zamora, quienes defendieron el interés de la ciudad en el pasado.
La situación actual del polígono, aunque terminado en su primera fase, sigue siendo crítica. A pesar de su finalización, las empresas optan por otras localidades cercanas donde los precios son más competitivos. Las administraciones locales continúan promocionando el polígono con la esperanza de atraer inversiones, tanto nacionales como internacionales, y convertirlo en un pilar económico para Ciudad Real.
Este proyecto comenzó en 2002, cuando el Ayuntamiento firmó un convenio con Sepes para desarrollar un gran parque empresarial. Tras años de trámites administrativos y diversos retrasos, en 2011 se aprobó el proyecto de urbanización, que había estado paralizado durante años. La inversión del Gobierno central en 2018 de siete millones de euros fue clave para reactivar la construcción de la primera fase del polígono.
Desde entonces, se han realizado numerosas obras y licitaciones para avanzar en el desarrollo del polígono. Las obras de urbanización de la primera fase comenzaron oficialmente en diciembre de 2023, aunque la finalización de esta fase se espera para 2025, lo que permitirá disponer de un total de aproximadamente 120.000 metros cuadrados de suelo urbanizado.














