El precio del barril de petróleo brent, referencia en Europa, podría superar los 100 dólares si la tensión en Oriente Medio, especialmente por la situación en Irán, se intensifica y se produce un bloqueo prolongado del estrecho de Ormuz. Sin embargo, los expertos aseguran que, «por el momento», no se espera que se llegue a ese extremo.
A pesar del fallecimiento del Líder Supremo, el ayatolá Alí Jamenei, Irán no ha experimentado un cambio de régimen al estilo de Venezuela. La gran incógnita reside en quién será su sucesor, ya que un nuevo líder de línea dura incrementaría las probabilidades de que el conflicto se extienda.
Los precios del petróleo seguirán siendo un indicador clave de cómo los mercados valoran la situación. En un escenario base, los analistas estiman que el barril brent se situaría entre 80 y 95 dólares, mientras que el WTI de Texas, referencia para Estados Unidos, se mantendría relativamente estable gracias a su estatus como exportador y a la flexibilidad de su oferta interna.
En este contexto, el efecto de los precios del petróleo sobre la inflación estadounidense sería más moderado en comparación con conflictos anteriores en la región del Golfo, siendo el impacto mucho más significativo para Europa y Asia, debido a su dependencia del crudo marítimo proveniente de Oriente Medio.
Las cosas se complicarían en un escenario de escalada del conflicto, donde Irán lanzara misiles de mayor alcance contra Catar, Baréin y Emiratos Árabes Unidos, convirtiendo instalaciones energéticas o petroleros en objetivos. En tal caso, el petróleo podría fluctuar entre 90 y 110 dólares, impulsado principalmente por el brent, y los costos de seguros para el transporte marítimo en el Golfo se dispararían.
Incluso en esta situación, según Fidelity, el mercado petrolero estadounidense probablemente permanecería más anclado que los índices internacionales. Un tercer escenario, aunque menos probable por el momento, implicaría un cierre prolongado del estrecho de Ormuz, lo que pondría a prueba la supervivencia del régimen iraní.
Si Irán decidiera minar el estrecho o atacar con misiles y drones a embarcaciones en tránsito, esto podría hacer que los precios del petróleo superaran los 120 dólares inicialmente. En este punto, es «probable» que las principales naciones consumidoras de petróleo recurran a sus reservas estratégicas, con China desempeñando un papel diplomático activo debido a su dependencia del suministro del Golfo.
A pesar de que este último escenario sería muy perjudicial para los intereses económicos y de supervivencia del régimen iraní, que nunca ha implementado un cierre total del estrecho de Ormuz, los expertos advierten que la respuesta naval de Estados Unidos sería rápida y contundente.
Históricamente, el dólar estadounidense ha mantenido su valor en situaciones de conflicto, aunque esto ya no se considera un resultado garantizado. Los analistas continúan viendo al oro como un refugio seguro para los inversores, y la diversificación seguirá siendo clave, incluso si la tensión en Oriente Medio se prolonga en el tiempo.
En cuanto a la renta variable, aunque los mercados podrían reaccionar con una mayor volatilidad a corto plazo, la tendencia principal sugiere que aún hay espacio para el crecimiento, salvo que haya interrupciones persistentes y estructurales en el suministro energético. En el ámbito de la renta fija, se espera un movimiento típico hacia activos de calidad, como la deuda soberana de máxima calificación crediticia.














