En una jornada marcada por la protesta, cientos de personas se han movilizado en Navia para rechazar el expediente de regulación de empleo (ERE) propuesto por la empresa ENCE, que pretende afectar a 96 trabajadores de su planta de celulosa en Asturias. Esta movilización es el colofón de una serie de huelgas y manifestaciones iniciadas el pasado martes, en las que los empleados han expresado su firme oposición a las medidas planteadas por la compañía.
El comité de empresa ha calificado el ERE como «un auténtico atentado social», argumentando que busca eliminar casi un tercio de los empleos generados por la fábrica con el fin de conseguir un ahorro que consideran «irrisorio» en los costes de producción. La situación ha suscitado un amplio apoyo político y social, con la presencia en la manifestación de figuras destacadas como el consejero de Medio Rural, Marcelino Marcos Liéndez; el presidente del PP asturiano, Álvaro Queipo; el diputado de Foro, Adrián Pumares, y la diputada del Grupo Mixto, Covadonga Tomé.
Posición de la empresa
Por su parte, ENCE defiende que el ERE es parte de su Plan de Eficiencia y Competitividad para el negocio de celulosa, proyectado para el periodo 2026-2027. La compañía ha argumentado que este plan es necesario tras encadenar cuatro trimestres consecutivos de pérdidas y enfrentarse a un contexto de elevada volatilidad de precios y aumento de costes. Según la empresa, la iniciativa se basa en la adopción de soluciones de inteligencia artificial, la reingeniería y automatización de procesos, así como en la racionalización operativa, lo que, argumentan, requiere una «reducción ordenada» de la estructura de personal mediante despidos colectivos hasta 2027.
La tensión entre los trabajadores y la dirección de ENCE se intensifica a medida que se aproximan las decisiones sobre el futuro laboral de muchas familias en la región. La situación sigue evolucionando, y los empleados se mantienen firmes en su lucha por preservar sus puestos de trabajo.














