BPM Lighting, firma española especializada en iluminación arquitectónica y decorativa, ha inaugurado su nueva sede en El Verger, un complejo que combina oficinas y showroom en una superficie total de 10.000 metros cuadrados. La compañía ha destinado una inversión cercana a los 10 millones de euros para este proyecto que busca reforzar su capacidad de diseño, innovación y producción propia.
Este año supone un cambio trascendental en la trayectoria de la empresa, que ha presentado más de 20 novedades y ha estrechado la colaboración con reconocidos estudios como Yonoh. La nueva etapa está marcada por el relevo generacional, con Cristina, Silvia y Mónica Palomares al frente, quienes continúan la labor familiar iniciada hace más de tres décadas.
Los orígenes de BPM Lighting se remontan a un pequeño taller en Aldaia (Valencia) fundado por su abuelo. Posteriormente, Bernardo Palomares y su esposa Paqui Hidalgo consolidaron la marca actual. Según explica Mónica Palomares, «la nueva sede y esta colección reflejan una evolución natural que mantiene nuestra esencia, pero con una visión más global e internacional».
En el último ejercicio, el grupo facturó 11 millones de euros, exportando prácticamente la mitad de su producción. El mercado doméstico representa un 52%, mientras que el 48% restante se distribuye en Europa, Oriente Medio y Estados Unidos. Entre sus metas a corto y medio plazo está aumentar la presencia en Estados Unidos, Reino Unido y Emiratos Árabes Unidos, sectores clave para crecer especialmente en retail, hospitality, oficinas y residencial.
La incorporación de Cristina, Silvia y Mónica Palomares como administradoras en 2023 marca un nuevo ciclo de crecimiento, manteniendo el carácter familiar y la búsqueda de excelencia con rigor y precisión. Las nuevas responsables trabajan junto a sus 80 empleados para llevar el espíritu mediterráneo a través del diseño, la innovación y la calidad, sin perder la personalización que distingue a cada proyecto.
La última colección, presentada junto a la nueva sede, combina diseño, tecnología avanzada y valor artesanal. BPM Lighting cuenta con un laboratorio interno donde desarrolla y prueba sus soluciones, apostando por la innovación constante. Entre sus tecnologías destacan el LED de alta eficiencia, ópticas controladas y un índice de reproducción cromática superior a 90.
Una de sus innovaciones es el uso de Crismosil®, un material propio basado en yeso técnico reforzado con fibra y resinas, que permite crear luminarias resistentes con acabados continuos y una integración total en la arquitectura. Cristina Palomares señala que «Crismosil® refleja nuestro compromiso con soluciones propias que ofrecen libertad de diseño y una integración arquitectónica excepcional».
La Mediterranean Collection, desarrollada con Yonoh Estudio, destaca por un lenguaje formal limpio y equilibrado, estructurado mediante geometría y proporción. Entre las novedades sobresale el sistema Alarik Nano, un dispositivo de baja tensión (48V) con perfil ultracompacto que facilita una integración casi invisible en el entorno arquitectónico. Este sistema incluye módulos lineales, proyectores orientables y elementos decorativos con ópticas intercambiables y opciones de control como DALI.
Además, la línea Alarik Slim Dots aporta configuraciones modulares basadas en anillos de aluminio, mientras que Acoustic Dream introduce soluciones para el confort acústico con paneles fonoabsorbentes de PET reciclado con iluminación integrada, mejorando la calidad ambiental en oficinas y espacios abiertos.
El grupo también integra la marca Kohl Lighting, que amplía su catálogo con soluciones funcionales para distintos tipos de proyecto, fortaleciendo su oferta y capacidad de respuesta en múltiples sectores.














