Los astronautas de la misión Artemis II han comenzado su viaje hacia la Luna después de haber realizado con éxito la maniobra decisiva de encendido del motor principal de la nave espacial Orion. Esta maniobra, conocida como «inyección translunar», tuvo lugar en la madrugada del 3 de abril de 2026, a la 1:49 horas, según ha informado la NASA.
Por primera vez en más de cinco décadas, una misión de la NASA está en camino para sobrevolar la Luna. Durante aproximadamente seis minutos, el motor del módulo de servicio de Orion fue encendido con la máxima potencia, permitiendo que la tripulación, compuesta por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el astronauta de la CSA (Agencia Espacial Canadiense) Jeremy Hansen, se liberara de la gravedad terrestre y comenzara su trayectoria hacia el satélite natural de la Tierra.
La científica Lori Glaze, de la Dirección de Misiones de Desarrollo de Sistemas de Exploración, afirmó que «hoy, por primera vez desde el Apolo 17 en 1972, los humanos han dejado la órbita terrestre». Además, destacó que cada paso que da la tripulación «representa un progreso significativo para el programa Artemis».
El encendido del motor no solo dirige a los astronautas hacia la Luna, sino que también los coloca en un estado de ingravidez. «La tripulación de Artemis 2 está oficialmente de camino a la Luna. Estados Unidos vuelve a enviar astronautas a la Luna. Esta vez, más lejos que nunca», agregó Jared Isaacman, administrador de la NASA, en una publicación en la red social X.
La trayectoria de Orion ha sido calculada para que la nave sea atraída por la gravedad lunar y regrese a la Tierra sin necesidad de propulsión adicional. No obstante, este cálculo implica que una vez iniciada la maniobra principal, no hay marcha atrás. Para regresar, Orion deberá alcanzar la órbita lunar y regresar en un viaje que tomará varios días.
Glaze explicó que «a partir de ahora, las leyes de la mecánica orbital guiarán a nuestra tripulación hacia la Luna, la rodearán y la llevarán de vuelta a la Tierra». Los astronautas están equipados con trajes que funcionan como sistemas de supervivencia, capaces de mantener condiciones adecuadas en caso de despresurización o fuga durante seis días.
Para minimizar riesgos, los astronautas llevaron a cabo una serie de pruebas en las proximidades de la Tierra en las primeras 24 horas tras su lanzamiento exitoso. El cohete SLS (Space Launch System) y Orion despegó del Centro Espacial Kennedy en Florida a la 00:35 (hora española) del 2 de abril, iniciando un vuelo de prueba previsto de diez días alrededor de la Luna.
Una vez en el espacio, Orion desplegó sus cuatro paneles solares, comenzando a recibir energía solar. La tripulación y los ingenieros en tierra comenzaron a comprobar los sistemas clave de la nave. Aproximadamente a los 49 minutos de vuelo, la etapa superior del cohete se encendió para colocar a Orion en una órbita elíptica alrededor de la Tierra.
Los astronautas también realizaron una demostración de pilotaje manual y completaron tareas como la transición a la Red del Espacio Profundo para las comunicaciones y la aclimatación al entorno espacial. En un sobrevuelo lunar programado para el 6 de abril, la tripulación tomará fotografías de alta resolución y compartirá observaciones de áreas de la cara oculta de la Luna que no han sido vistas directamente por humanos.
Tras completar con éxito el sobrevuelo, los astronautas regresarán a la Tierra, donde amerizarán en el Océano Pacífico, cerca de la costa de San Diego.













