El Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) ha vuelto a ignorar a sus empleados al cancelar una reunión programada para este jueves a las 10 de la mañana. Esta asamblea iba a centrarse en la crítica situación que atraviesa la institución desde hace varias semanas.
El director científico interino, Fernando Pelaéz, debía proporcionar explicaciones a los trabajadores, quienes se sienten frustrados. «Parece que se ríen de nosotros», declararon algunos empleados al medio El Debate, quienes esperaban que la reunión sirviera para aclarar la grave situación actual.
Según un correo enviado a la plantilla por la dirección del CNIO, la reunión ha sido pospuesta para fijar una nueva fecha que permita al director interino ofrecer información más detallada. Sin embargo, se llevará a cabo una Comisión Delegada de urgencia este mismo día, donde Pelaéz supuestamente contará con «nuevas informaciones y actualizaciones relativas a la Fundación».
No obstante, fuentes internas del centro han expresado que esta Comisión es una mera excusa para evitar dar explicaciones sobre la crisis. «Nos enteramos antes por la prensa que por la dirección», afirmaron, resaltando la falta de transparencia en la gestión actual.
La situación se complica aún más al recordar que el CNIO sigue sin contar con un director gerente, puesto cuyas responsabilidades han recaído en Pelaéz tras la renuncia de José Manuel Bernabé, quien fue acusado de presunto acoso laboral a finales de febrero. Asimismo, el sucesor de María Blasco, Raúl Rabadán, todavía no se ha incorporado a su puesto, lo cual está previsto para julio, según la información oficial.














